En una noticia que alegrará a varios al interior de la Nueva Mayoría, que desean que vuelva definitivamente la Vieja Guardia de la Concertación, Ricardo Lagos dio el sí para ser, al menos, precandidato a la presidencia de Chile para el 2017.

El expresidente lo confirmó a través de su blog personal donde aseguró: “Estos no han sido tiempos fáciles para quienes defendemos desde hace décadas los anhelos de equidad, inclusión y justicia social. Los procesos de transformación nunca han sido simples. El gran desafío es dar continuidad y mejorar las reformas que el país ha impulsado, haciéndose cargo de las dificultades que han existido. Este propósito sólo será posible con la cohesión de todas y todos. Si chilenas y chilenos consideran que nosotros podemos llevar adelante una propuesta de avance y progreso y que entregue a las nuevas generaciones un Chile fortalecido, yo no me restaré a ese desafío. Para emprender ese camino, sin embargo, es necesario que se reúnan con decisión muchas voluntades”, escribió.

En el texto publicado en su blog, que se divide en ocho puntos, Lagos hace un análisis muy propio de un candidato de la realidad chilena. En ese sentido expone que “es paradojal que, en el momento en que Chile goza de niveles de libertad y bienestar más altos de su historia, reine un clima de desconfianza, de crisis de legitimidad de las instituciones y de pesimismo hacia el futuro. La codicia, la corrupción y la división amenazan el futuro del país. De no cambiar este clima, lo pagarán las generaciones venideras”.

“Será un camino difícil, pero con un objetivo noble: que las reformas que el país debate y requiere alcancen sostenibilidad en el tiempo, cuenten con los recursos adecuados y la gente las haga suyas. Si en este camino se hace necesario asumir responsabilidades mayores, las enfrentaré como siempre lo he hecho”, agregó.