El día de ayer se dieron a conocer, finalmente, los resultados de las elecciones de la Central Unitaria de Trabajadores. Los comicios, que originalmente se realizarían el jueves 25 y viernes 26, recién terminaron de llevarse a cabo en todas las provinciales de la multisindical el día 01 de septiembre. La entrega de los resultados fue tan accidentada como todo el proceso: anunciada inicialmente para la mañana, luego se programó para las 15:30, aplazó a las 18:30 y se concretó recién cerca de la medianoche.

La presidenta del Colegio Electoral Nacional de la CUT, Carola Salas informó que la opción que obtuvo la mayoría de consejeros nacionales electos fue la Lista F “Democracia y Autonomía Regional”, liderada por el actual secretario general y expresidente CUT 2000-2012 Arturo Martínez Molina, del Partido Socialista, quien obtuvo 286 mil votos.

Así, de acuerdo al artículo 31 del reglamento 2016 el Consejo Nacional de la entidad deberá constituirse en un plazo máximo de siete días para elegir a quienes conformarán la directiva de la CUT para el periodo 2016-2020. Y, de acuerdo a los resultados oficiales, este estará distribuido con 19 consejeros nacionales de Arturo Martínez, 16 de la lista de Bárbara Figueroa y 8 del pacto de Nolberto Díaz. La lista de Andres Giordano, “A recuperar la CUT para los trabajadores”, consiguió un consejero, al igual que la del MIR.

Los anuncios de impugnación 

Pese a que las críticas al proceso iniciaron incluso antes de que se llevara a cabo, con reclamos ante el CEN de las listas A y D, la opción del Partido Comunista se sumó el día miércoles. En una declaración pública, la lista “Unidad y amplitud en la lucha para cambiar Chile” señaló que lamentaban las inaceptables falencias del proceso. Pero ayer Barbara Figueroa fue más allá: para su lista, el historial de fallas de la última semana”no permite que el resultado que finalmente arroje posibilite la constitución legítima del Consejo Directivo Nacional, e impediría la elección de sus autoridades, en un marco de transparencia y unidad que valide de forma clara a la nueva conducción de la CUT”, declaró.

Así, el Partido Comunista se sumó al desconocimiento de los resultados que ya habían efectuado las listas A, C y D. “Proponemos realizar un nuevo proceso de votación, en un plazo de 30 días, que superando las problemáticas vigentes, y que concluya con un resultado incuestionable del proceso de elección”, anunció Figueroa.

En tanto, Nolberto Díaz prepara una impugnación ante el Tribunal Electoral Regional (TER), la autoridad judicial competente en estos casos. En forma independiente de Díaz, los dirigentes de las listas A y D, Andrés Giordano y Edward Gallardo, también se preparan a entregar los antecedentes a la justicia. 

Para el experto en derecho laboral, José Luis Ugarte, la situación actual demuestra la crisis en que se encuentra la CUT. “Estuvo muchos años destinada a la irrelevancia para los trabajadores bajo el mando de Arturo Martínez. Volvió a ser importante estos últimos dos años no por obra de Barbara Figueroa, sino porque la Nueva Mayoría necesitaba un muro de contención a las críticas a la reforma laboral. La CUT ha rayado en el servilismo en esa discusión. Y los hechos muestran que empieza a ser superada, lo cual es una lástima dada su historia. Pero el que no esté presente en una de las articulaciones más disruptivas del último tiempo, como el movimiento No Más AFP, dice algo. Ahí es el mundo sindical el que está dando la batalla: la CONFUSAM, la Confederación Bancaria, pero ahí no está la CUT. Y, si vuelve a liderarla Martínez, volverá a la irrelevancia”, analiza.

 FOTO:MARIBEL FORNEROD/AGENCIAUNO


FOTO:MARIBEL FORNEROD/AGENCIAUNO

La defensa de Arturo Martínez y el Colegio Electoral Nacional

En conversación con El Desconcierto, la presidenta del Colegio Electoral Nacional (CEN), Carola Salas, miembro del sindicato de Homecenter, señaló que existe mucho desconocimiento de cómo funcionan las elecciones de la CUT en todas las críticas. Además, respondió ante las críticas sobre el padrón electoral: “Nosotros lo construimos sobre la base de un preinforme que generan la Secretaría de Organización, la Tesorería y la Secretaría General de la CUT. De ahí no nos podemos mover. No tenemos competencias para eliminar o cuestionar confederaciones y sindicatos que aparecen en ese padrón”, señala. Precisamente esa tríada es el blanco de todas las críticas: el preinforme fue construido por Laura San Martín, Guillermo Salinas y Arturo Martínez, quienes a la vez fueron candidatos en las listas del PC y el PS. 

Carola Salas explica que no existe en la CUT una autoridad que pueda invalidar las elecciones y convocar a unas nuevas en un corto plazo como pretende Barbara Figueroa. “Si consideran que este Colegio Electoral no ha escuchado sus reclamos, los antecedentes deben ser entregados a la justicia. Pero hemos atendido todas las quejas. Nolberto Díaz no se atiene a la verdad cuando dice lo contrario, ya que aquí está registrada la firma de su apoderado acusando recibo de nuestras respuestas. Hemos respondido todas y cada una de las respuestas”, señala.

Pese a eso, Salas señaló que no podía explicar la diferencia de más de 150 mil socios entre los registros del padrón electoral de la CUT y los del Sistema Informático de Relaciones Laborales (SIRELA) de la Dirección del Trabajo. La mandamás del Colegio Electoral criticó a las listas impugnadoras señalando que “todo este reglamento es conocido y fue aprobado por todos los sectores en enero de este año”.

A esto mismo apuntó Arturo Martínez, a punto de volver a un nuevo periodo en la CUT luego de dirigirla entre 2000 y 2012. “Aquí hay que saber perder y ganar. Cuando yo perdí el 2012, fui antes de que se dieran los cómputos a saludar a la presidenta electa y a proclamarla. Ahora pasaron cuatro días y nadie se ha acercado, están buscando subterfugios para decir que la elección no ha sido correcta”, declaró a Emol. Además, atribuyó las críticas a partidos de la Nueva Mayoría, pese a que los principales cuestionadores han sido Giordano (independiente) y Gallardo (de tendencia trotskista): “A pesar de la intervención directa de todos los partidos políticos de la Nueva Mayoría en la elección de la CUT, esta lista ganó. Cuando los partidos han intervenido en la CUT, en la historia del movimiento sindical, han dividido al movimiento sindical”, advirtió Martínez.

“Se nota que Bárbara no conoce el estatuto de la CUT ni el reglamento, porque la única autoridad es el colegio electoral y ese colegio podría hacerlo, pero tendría que pedirle a un congreso el acuerdo. Por tanto, es imposible repetir una elección. No le veo sentido, aquí hay votos emitidos, si bien hubo demora en los cómputos. Nadie quedó sin votar, es una elección legítima”, agregó Martínez, adelantando cuál será su postura de cara al debate.

Así, la situación es crítica de cara al próximo Consejo Nacional. Existen quienes están estudiando otro tipo de querellas, no sólo ante el Tribunal Electoral, mientras que Martínez se prepara a defender su llegada a la presidencia de la multisindical.