En la comuna de Corral se repite la historia de todas las caletas y comunidades de las costas de Chile: existe un abandono y saqueo que empobrece a las comunidades lafkenche y de pescadores que viven del mar.

Pobreza que en todo caso, no se condice con la riqueza social, cultural y territorial que existe en estos lugares.

A ello se le suma que muchos son los corraleños e hijos de pescadores, que se han visto en la obligación de abandonar su pueblo por trabajo, debido a las escasas oportunidades que hay para ejercer en un trabajo o profesión.

“La cruda realidad es que ya la pesca no da para vivir”, los recursos marinos son cada vez más escasos, como también las oportunidades de obtener trabajo estable.

En ese contexto, es que la Federación de Pescadores Artesanales de Corral (Fepacor), se propuso levantar la Escuela Solidaria de Nivelación de Estudios.

“A los pescadores y a los mapuche se nos ha visto como gente ignorante y se nos trata así, pero no lo somos, esta Escuela demuestra de lo que somos capaces”, sentencia Carolina Pitrullanca, impulsora de la iniciativa y dirigenta de Fepacor.

La educación es una necesidad de los pescadores, nosotros tenemos que mejorar nuestra calidad de vida, por dignidad, no podemos vivir sin saber leer, sumar ni saber escribir nuestros nombres”

La educación: Una solución para los problemas reales de la comuna

La iniciativa parte de necesidades muy cotidianas que tienen los pescadores y quienes viven en Corral. Muchos de quienes trabajan la mar lo hacen de forma pirata y son controlados por la autoridad marítima, quienes le exigen un ticket de pescador que se obtiene, entre otras cosas, con el 8° básico listo”, explican.

Otro problema que afecta a la gran masa de pescadores, buzos y recolectoras de orilla es que son engañados y abusados por los llamados “intermediarios”, quienes compran a un precio muy bajo (precio playa) los productos a los sindicatos.

Esto debido a que muchas veces se les miente con el valor de sus productos, que son la materia prima que se venden a otras empresas para que ellos hagan productos con más valor (por ejemplo, los intermediarios compran a 150 pesos el kilo de luga fresca a las recolectoras de orilla y algueras).

Desde los sindicatos de pescadores de Corral, señalan que “hoy la pesca no nos está dando para vivir, la Ley Longueira, una ley corrupta como esta nos tiene sometidos, inclusive podemos decir que estamos pasando por miserias, mientras que la industria pesquera está arrasando con todo”.

Ante esos tres grandes problemas que se sufren a diario, Carolina replica al grupo, “¿entonces que tienes que hacer como pescador? Diversificar tu vida, buscar opciones, y muchas veces nos quedamos cortos ahí, por falta de estudios y educación”.

Como comuna, Corral no ha crecido. “Las expectativas suelen no ser muy altas para los más jóvenes, incluso cuando hay excelencia académica”, indican las participantes de la Escuela Solidaria Corral.

Cuando “uno de nuestros hijos puede estudiar en la universidad, para nosotros es un logro, pero pagar el arriendo, la alimentación, el transporte, las deudas hacen que sea muy difícil mantenerlo para que saque su carrera”.

Gloria Railaf cuenta que su hija estudiaba Enfermería en la Universidad Austral, pese al esfuerzo económico que significó para su familia y a su hija trabajar part-time durante los fines de semana, para mantenerse en la universidad, finalmente decidieron congelar sus estudios por motivos económicos.

“Es así, la gran mayoría de las veces, la educación continua siendo un privilegio para algunos y no un derecho para todos”, explica Gloria.

Así mismo, en Corral no hay posibilidades, no hay apoyo, ni desarrollo, ni preocupación por la educación para los jóvenes y quienes quieran ser más.

A juicio del grupo de dirigentas participantes de la Escuela Solidaria, la comuna les ofrece “muy pocas oportunidades y metas para ser mejores”.

“A nuestros hijos que quieren ser profesionales no hay futuro en Corral”, relata Carolina.

Foto: Agencia Uno

Del problema a la solución: La educación como clave para acabar con el abuso

Como Federación de Pescadores Artesanales de Corral, los distintos sindicatos se han planteado desde hace varios años el problema respecto a la pobreza, la falta de oportunidades y el abuso hacia los pescadores y recolectoras dando con una de sus principales iniciativas educativas: La Escuela Solidaria de Nivelación de Estudios.

En una comuna tan pobre como esta, la escolaridad es muy baja. Por lo tanto, junto al concejal independiente y profesor de la comuna Rosiel González, “hicimos las consultas y comenzamos a inscribir, así fue que en un par de días inscribimos a 80 personas adultas para realizar la pruebas del Ministerio de Educación que permite aprobar los ciclos de enseñanza básica y media”, relata entusiasmada la dirigenta pescadora.

El siguiente paso fue comenzar a organizar la Escuela y sus clases, “aunque no tomó mucho tiempo, ya que la comuna y sus profesores han respondido de forma muy solidaria a este llamado, como también el Director de la Escuela de Corral quienes han demostraodo gran vocación con este tema”, explica Carolina.

Destaca que entre el cuerpo de trabajo y voluntarios que dan vida a la Escuela Solidaria de Corral, se encuentran organizaciones sociales como la Federación de Estudiantes de la U. Austral con quienes están preparando un cuerpo de estudiantes voluntarios para reforzar contenidos de los alumnos.

La experiencia “fallida” de educación del gobierno

Las estudiantes de Escuela Solidaria recuerdan que el gobierno llevó el año pasado una consultora que haría clases y ayudaría en el reforzamientos a quienes estaban interesados.

Para Miriam Torres, participante de la Escuela Solidaria, uno de los problemas fue la falta de compromiso que tenían varios profesores con la gente, además los horarios que no eran cómodos y no tenían relación con los tiempos de los corraleños que están condicionados en muchos casos por el clima, en tanto conectividad como por su trabajo en la mar.

Tanto así fueron las complicaciones, que el año pasado aprobó solo uno de sus estudiantes.

Esa experiencia causó gran frustración en varias personas que participaron.

“No se sintieron capaces y se les hundió más el autoestima”, indica Miriam.

Carola recuerda que “algunos de ellos comenzaron a decir que ellos no podían por la edad, porque nunca habían estudiado, no había un apoyo… ya que los profes ni la empresa tenían compromiso, ellos venían a su clase y luego se iban”.

La Escuela Solidaria es un “hecho histórico” para los pescadores

Esta Escuela es algo histórico en Corral, nunca se ha hecho, “estamos trabajando harto porque hay muchas expectativas sobre nosotros y este equipo”.

Este proyecto se ha organizando con profesores de la comuna, algunos de ellos son normalistas, con gente muy joven que aún estudia en la universidad y son profesionales pero tienen voluntad para reforzar a la gente en sus materias. Este gran trabajo que alegra y convence a las dirigentas y pescadores de su trabajo, es parte de un proyecto ambicioso.

Desde hace un año, junto al rector de la Austral, Óscar Galindo, y su equipo, la Fepacor y Carolina están construyendo un acuerdo marco “para garantizar el acceso a la universidad de los hijos de pescadores y pescadoras de la comuna que tengan excelencia académica, ya que les es imposible recurrir a créditos a casi todos los pescadores”, recalca la dirigenta corraleña.