Desde la Catedral de Santiago hasta la Nunciatura Apostólica, en la comuna de Providencia, marcharon ayer los católicos de la IX Región, liderados por la Comunidad de Laicos de Osorno. Los manifestantes exigieron al Nuncio Apostólico, Ivo Scapolo, la salida del obispo Juan Barros a casi dos años de su nombramiento en esa ciudad. Además, acusaron que no fueron recibidos por el Arzobispo Ezzatti.

Venimos a denunciar, acá a la casa de gobierno del Obispo de Roma, Francisco, lo que es la grave crisis que vive la clase católica en la ciudad de Osorno por la imposición inconsulta de un obispo, vinculado a casos tan horribles y tan repudiados por la comunidad chilena, que son los abusos sexuales”, expresó el presidente de la organización ciudadana, Mario Vargas. Maria Soledad Martinez, indicó a Bio Bio que tras un año y medio, no han tenido respuesta del caso, por lo cual es urgente desarrollar nuevas estrategias para la pronta destitución del prelado.

“Nosotros venimos hoy día a la casa diplomática del Obispo de Roma, Francisco, a la casa de Ivo Scapolo, el nuncio apostólico en Chile, porque es ahí donde se maquina la designación de Barros en la ciudad de Osorno. Ivo Scapolo impone su poder e impone también a Barros en la diócesis de Osorno de forma inconsulta, sabiendo de la grave situación moral que lo aquejaba por estar vinculado a los casos de abusos sexuales como encubridor en la situación de Fernando Karadima”, explicó Vargas a Emol. 

 

Juan Barros fue formado por Fernando Karadima en la parroquia de El Bosque, por lo que y debió declarar durante la investigación de abusos sexuales cometidos por este último. En ella, Karadima fue hallado culpable en 2011 por el Vaticano de cometer abusos sexuales y condenado a una vida de oración y penitencia y a la prohibición perpetua del ejercicio público de cualquier acto del ministerio. Junto con Barros, otros tres integrantes del Episcopado chileno fueron formados por Karadima: Horacio Valenzuela (Talca) y Tomislav Koljatic (Linares).

“Barros estaba al lado mío cuando Karadima abusaba de mí y de otros. También él se tocaba y se besaba con Karadima”, declaró una de las víctimas de Karadima, Juan Carlos Cruz, añadiendo que “Barros violaba secretos de confesión y otras cosas más para atormentar a quienes querían hacer frente a Karadima”.

El cuestionado sacerdote Barros fue nombrado obispo de Osorno a principios de 2015, momento desde el que ha enfrentado un firme movimiento ciudadano de laicos en su contra que bajo la consigna“Obispo encubridor, no puede ser pastor” ha llevado el conflicto a distintas instancias de la iglesia. Incluso, el año 2015 el papa Francisco defendió a Barros y trató de tontos a los habitantes de la comuna, señalando que “Osorno sufre por tonta”.