Según consignó El Mercurio, la Corte Suprema ratificó por mayoría la sanción que aplicó el tribunal de alzada a la ministra de la Corte de Apelaciones de Santiago, Javiera González, por maltrato laboral. La sanción es una amonestación privada, que es inédita ya que la Corte nunca había sancionado a uno de sus miembros.

El máximo tribunal concluyó que entre mayo y octubre del 2015, la jueza González, en tanto presidenta de la Séptima Sala “de manera reiterada denostó verbal y gravemente” a varios ministros y relatores suplentes, a una digitadota y al oficial cuarto titular. La jueza se defendió, declarando que “el ser relator genera un estado tensional especial y cuando se va a alguna sala el nivel de exigencia es mayor, como acontece en mi sala, lo que puede llevar a que ocurra lo que se me menciona, eso es, que haya relatores que no quieran ir por el mal clima laboral”.

La magistrada González también negó el maltrato a los ministros suplentes y abogados integrantes: “Niego enfáticamente que les haya dado un trato poco digno, porque si bien he tenido que hacer correcciones a los proyectos de fallo que presentan, siempre las hago públicamente, en presencia de quienes se encuentran en sala y dándoles el trato normal que se le debe a cualquier persona”.