El 4 de septiembre de 1989, el dirigente del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), Jecar Neghme Cristi, fue asesinado por un comando de la CNI en la calle General Bulnes de Santiago, en lo que es conocida como la última ejecución política de la represión de la dictadura de Pinochet.

Hijo de Jécar Neghme Cornejo, un dirigente socialista asesinado en Temuco en 1973 por efectivos militares, ingresó a estudiar Historia en el “Pedagógico” de la Universidad de Chile en 1979, carrera que no pudo terminar ya que, asumiendo graves riesgos personales, admitió públicamente su militancia y se transformó en vocero del MIR. En ese entonces dirigía la Unión Nacional de Estudiantes Democráticos (UNED), rama del entonces “Frente Estudiantil” del MIR, luego fue dirigente del Movimiento Democrático Popular (MDP) y la Izquierda Unida (IU).

Conocido por ser un dirigente dialogante con otras fuerzas de izquierda, Jecar Neghme Cristi fue una de las figuras del quiebre que vivió en 1987 el MIR. El grupo de Neghme buscaba una orientación más política y social, en directa contraposición a la tesis “militarista” de Andrés Pascal Allende, quien defendía la idea de la insurrección contra la dictadura de Pinochet.

Su última aparición pública fue el 15 de agosto de 1989, cuando se celebraban 26 años de la fundación del MIR en el Teatro Cariola. Como muestra de las tensiones que atravesaba la organización, Jecar Neghme fue interrumpido varias veces por personajes anónimos de las galerías. Al cierre de su discurso Neghme Cristi desafió públicamente a las fuerzas represivas de la dictadura: Y si la continuidad del MIR estuvo amenazada, si Contreras dijo en aquel fatídico 5 de octubre de 1974, “el MIR está muerto”. Nosotros hoy respondemos: Míranos Contreras, Pinochet acá estamos presentes, los enemigos que matasteis están vivos. Y porque estamos vivos es queno habrá olvido y si estamos vivos nuestra lucha fue justa y calamos en lo más hondo de nuestro pueblo”.

Veinte días después el cuerpo del dirigente fue encontrado en la calle general Bulnes, acribillado por doce proyectiles de distinto calibre. Recién el año 2008 el ex jefe metropolitano de la CNI, brigadier (R) Enrique Leddy Araneda, decidió romper con el “pacto de silencio”, admitiendo que recibió ordenes de sus superiores para ejecutar al dirigente del MIR. El alto oficial en retiro, que reconoció haber “ocultado información al tribunal” sobre el crimen, fue condenado junto al coronel (R) Pedro Guzmán Olivares; el coronel (R) Jaime Norambuena; el capitán (R) Luis Sanhueza Ross; el capitán (R) Silvio Corsini y el mayor Manuel Allende Tello. Guzmán y Olivares recibieron tres años de pena remitida, en tanto a Norambuena y Corsini el juez les dictó una condena de dos años de presidio y al último inculpado, Allende Tello, sólo lo condenó a 541 días. En enero de 2009 la Sala Penal de la Corte Suprema confirmó las condenas, pero con pena remitida, por lo que no llegaron a la cárcel por el crimen.

Revisa el documental sobre la vida de Jecar Neghme Cristi: