La polémica en las elecciones de la Central Unitaria de Trabajadores -con padrones adulterados y mayoría de las listas pidiendo repetición de los comicios- ha generado un contexto de duda y suspicacia con otro proceso eleccionario que se viene este año: el Colegio de Profesores. Las elecciones en el Magisterio están programadas para noviembre y tienen la particularidad de tener a toda la disidencia unida para enfrentarse a la lista del actual presidente, Jaime Gajardo. Desde principios de año que se desarrollaba un llamado masivo a colegiarse para evitar una nueva gestión del dirigente del PC.

Por eso es que los ánimos están álgidos en el Colegio de Profesores, tratando ante todo resguardar la transparencia del proceso. “El presidente es el primer llamado a resguardar la normalidad del proceso y no lo esta haciendo”, dijo a El Desconcierto el prosecretario del Magisterio Mario Aguilar.

La razón es una serie de conflictos que se dieron en la conformación del Comité Electoral, que es el órgano encargado de conducir el proceso eleccionario.  De 7 miembros permanentes y 3 suplentes, se decide en la mesa directiva del Colegio la correlación de fuerzas de los miembros del grupo. Según estatutos, debería ser según las últimas votaciones.

La primera reunión para conformar el comité tomó lugar el martes pasado. En la ocasión, se presentaron dos alternativas. De parte de la Nueva Mayoría, propusieron que el comité esté compuesto por dos miembros del oficialismo, dos del Movimiento Amplio por un Nuevo Colegio, dos del movimiento Refundación y uno de la derecha.

Como las decisiones dentro del propio comité se toman por votación de mayoría simple entre sus miembros, esto garantizaría el control de la Nueva Mayoría, denuncian desde la disidencia. Por eso propusieron otra fórmula, con dos para el oficialismo, dos para el Movimiento Amplio, dos para Refundación y uno para la derecha. Según la disidencia, la propuesta de ellos corresponde según la última votación y es la más equilibrada. “No nos parece sano que quienes tienen el poder del gremio, de los padrones, además controlen el comité electoral”, afirma Aguilar.

Ese día no hubo acuerdo, pero en vez de pasar a la votación, Jaime Gajardo junto a los miembros de la Nueva Mayoría se retiraron de la reunión. Se reagendó para hoy en la mañana y nuevamente pasó lo mismo, el oficialismo se retiró al ver que su fórmula no sería la vencedora. Sin embargo, esta vez se mantuvieron en la sesión los miembros de la derecha y se alcanzó el quórum para definir el Comité Electoral. Así, la propuesta de la disidencia fue la vencedora: Nueva Mayoría con 2 titulares y 2 suplentes, Movimiento Amplio con 2 titulares y 2 suplentes, Refundación con 2 titulares y la derecha con 1 titular.

Según cuenta el secretario general del Magisterio Darío Vásquez, el proceso eleccionario es más transparente que en la CUT y “que una mayoría en el comité nos asegura no habrán baches”.

El rol del comité -que deberá estar conformado definitivamente para el 14 de septiembre- consiste en revisar requisitos de los candidatos, padrones, etc. “Cuando no hay control, obviamente se pueden dejar pasar cosas por al lado, como ha ocurrido en el pasado. Queremos darle la mayor transparencia posible al proceso”.