Cada vez que puedo y estoy por la capital busco los conciertos de mis amigos para ir a escucharlos, es algo que practico desde siempre cuando caigo por este pueblo. Poder escuchar en qué están mis amigos cantautores, los que alguna vez fuimos de la “trova chilena joven” por allá en los comienzos del dos mil y los que fueron referente para nosotros. Es que nuestra generación aún tuvo por referente a los herederos del canto nuevo en Chile, a los que cantaron en los últimos años de la dictadura, en esos tiempos ni Chinoy, ni Camila Moreno pensaban en aparecer por la escena chilena.

Entre aquellos referentes habían dos nombres que nos sonaban fuerte y los buscábamos, por la calidad de sus canciones y por las cosas que habían logrado en un medio mezquino como el de la época. Alexis Venegas, cancionista (como él se define), había ganado Viña y siempre nos cautivó con el dominio de la guitarra, la buena voz y el gusto por las buenas letras en las canciones de amor, un baladista con raíces en el canto nuevo y en la canción cubana de los 70.

Manuel Huerta, el pollo Huerta, admirado por los de nuestro tiempo, incluso por los cantautores de sus tiempos de Pedagogía en Música en la UMCE. Recuerdo alguna conversación con Francisco Villa en que me contaba que lo seguían a todas partes, admiraban sus canciones y su particular forma de tocar la guitarra.

El Pollo Huerta nos fascinó a todos, a mi me llegó un disco en donde venían intercaladas canciones de él y de Hugo Moraga, imagínense qué cátedras de canciones venían ahí, los que saben de la canción chilena concordarán que Moraga es otro al que se escucha con mucha atención. En ese disco venían “Puerto que Embarga”, “Agonía”, “Bandurrias”, “Azul” de Huerta, entre muchas otras que, además formaron parte de mi escuela de la canción. Las buscábamos como quien busca libros de teoría para alimentar sus tesis, así leíamos las canciones de Huerta, Peralta, Redoles y tantos otros, y a medida que conocíamos su obra, nos preguntábamos todos ¿Por qué no está en la TV, por qué no está en las Radios?, ¿Por qué los baladistas chilenos no cantan “Y tu no estabas” ?, por qué eran otros y no él. Con el paso del tiempo comprendimos que su compromiso, como el de muchos de su época, siempre fue con la canción, más allá de ideologías en boga, más allá las militancias que la contingencia exigía, su compromiso pareciera que siempre ha sido con la creación y la canción.

La noche del 3 de Septiembre de 2016, en el “Viceversa” (concierto que con Venegas realizan de vez en cuando) Vimos a Manuel Huerta recargado, dueño del escenario, disfrutando de sus canciones y del público que le sugería el tracklist.

A quienes asistimos a ese lugar nos confesó que estuvo pensando seriamente en retirarse, que estaba cansado, pero que estos conciertos junto a Alexis le habían traído de vuelta “las ganas de tocar” y es que si hay algo que le gusta hacer en la vida a Huerta, es tocar y tocar la guitarra.

En tiempos en donde pareciera ser que la artesanía de la canción se dejara de lado para dar paso al ”buen producto” que la industria requiere, qué bueno es que este trovador chileno no abdique y siga compartiendo con nosotros sus canciones, qué bueno es que (a pesar de aún se tratado como “artista emergente”) siga en búsqueda de lugares en donde poder deleitarnos con su toque rústico, su rítmica implacable, pero por sobre todo con sus letras punzantes y su hermosa voz.

Sin duda que en estos tiempos, su canción se ha vuelto necesaria.


Cantautor