Florencia, de 17 años, tiene que cuidar a su hermano en estado vegetal. Sola y sin nadie que los cuide, la joven comienza a experimentar con su sexualidad, a la vez que descubre un cómic (Las Plantas) de horror que guiará parte de la historia. Se mete a Internet, chatea e invita a desconocidos para indagar en su deseo sexual. En esos momentos, como en pocas cosas de su vida, ella es la que tiene el control. 

Así discurre ‘Las Plantas’, primera película del cineasta chileno Roberto Doveris, que este 11 de septiembre escandalizó a buena parte del público ruso del festival de cine de Sakhalin, una isla ubicada al este del país.

Cuando la película llevaba cerca de 40 minutos de metraje, una porción del público abandonó la sala indignada, botando sus tickets al suelo. En la pantalla gigante se mostraban primeros planos de penes erectos. En la historia todo tiene sentido, forma parte del descubrimiento sexual de Florencia, y aunque sólo es una escena, bastó para el enojo ruso.

Al terminar la película comenzó la discusión con los que quedaban en la sala. Varias personas comenzaron a gritar acercándose de forma amenazante a la programadora del festival, Alexandra Zhukova, mientras otros exigían con vehemencia que la desconcertada traductora le explicara al director la razón de su enojo.

En medio de la escena, Roberto Doveris intentaba entender lo que estaba sucediendo. “Sabía que estaban enojados, pero no lograba entender por qué“, explica el director que, sin saber ruso, pocas posibilidades tenía de comprender lo que le reclamaban.

De pronto, un argentino salta a la tole tole. Era también un traductor, y le explicó a Roberto que parte del público se indignó por la escena donde se muestran penes de forma explícita teniendo en cuenta que la película estaba catalogada como para mayores de 14 años. 

Allí el cineasta se dio cuenta que también discutían entre ellos. Unos en contra y otros a favor de la escena “triple x”, como la define su director. La traductora, en medio del griterío colapsó -horas después renunciaría a su trabajo- y el argentino le exigió que tradujera a Roberto lo que estaba pasando. Todos peleaban y Doveris no entendía nada.  

“Los primeros 15 minutos me sentí intimidado porque no entendía lo que pasaba. Sabia que estaban enojados pero no entendía exactamente qué era lo que estaban discutiendo. Porque no era que estuvieran todos sentados discutiendo, sino que se movían. Fue como un altercado, gente que se paró gritando y arrinconando a la programadora“, explica Doveris en conversación desde Rusia con El Desconcierto.

Roberto Doveris y Violeta Castillo, actriz. Foto: Niño Niña Films

Roberto Doveris y Violeta Castillo, actriz. Foto: Niño Niña Films

La escena de la discordia

Florencia (Violeta Castillo), el personaje protagónico, invita a desconocidos a través de Internet para descubrir su sexualidad. No los deja entrar a la casa, los ubica antes de la entrada principal, “en esas típicas viviendas de barrio Matta”. Les pide que se masturben mientras ella observa la situación. El tratamiento explícito del encuentro bastó para causar la indignación de parte del público.

Básicamente lo que hay en la película son penes en primer plano y hueones masturbándose y ella (Florencia) con ropa. En verdad es súper feminista el tratamiento de la escena. Ella no se desnuda, ella tiene el control de la situación, pero obviamente no estamos acostumbrados a ver desnudos masculinos en las películas, por alguna extraña razón el desnudo femenino está muy naturalizado pero el masculino de inmediato parece ser muy porno. Choca y por ahí viene el escándalo”, ahonda el director.

Tras los momentos de mayor tensión, hubo tiempo para las preguntas. El Q&A -“questions and answers”, preguntas y respuestas- realizado en una sala contigua, se extendió por cerca de una hora donde se discutió sobre el tema. “Un tipo me dijo que si yo tuviera hijos no hubiera hecho esa película. La respuesta de parte del público ruso tiene que ver, yo creo, con su cultura conservadora” indica Doveris.

Me decían que la película hubiera sido igual de buena sin las escenas sexuales. Pero ese es un argumento conservador. ¿Por qué no las escenas sexuales? ¿Por qué no puedo mostrar hombres desnudos en la pantalla? Y eso es porque hay un machismo en la mirada cinematográfica“, argumenta. “Y no es que sea algo nuevo, lo hemos visto en el cine, solo que se nos olvida”.

Durante la discusión, que el director califica como más “moral” que “cinéfila”, los que apoyaban la película argumentaron que mostraba en lo que estaban los jóvenes y que era mejor verlo que desviar la mirada. Doveris complementaba: “Yo les dije que mientras estábamos todos discutiendo, sus hijos estaban en su casa viendo porno, a un click de distancia. Bueno, sí, me dijo una, pero no quiero verlo en una misma sala con él”, cuenta el cineasta.

Otro tipo me dijo que pensaba que la película era gay. Y no lo es. Es la historia de una chica heterosexual. Ahora, puede haber cierta mirada en ese sentido porque hay un deseo igual del cuerpo masculino, pero el personaje es hetero. La mirada, en todo caso, no es la típica mirada hetero-masculina, obviamente es distinta”, explica desde Rusia el cineasta.

las-plantas-ninonina-films

Fotograma Las Plantas, Niño Niña Films.

La película obviamente no sólo se trata de eso. Aborda varios temas. También es sobre la soledad, el empoderamiento de una pendeja de 17 años, las relaciones virtuales, varias cosas. De hecho, ellos mismos se reían después de sólo estar abordando este tema”, agrega el director. La que no sacó cuentas alegres fue la traductora, que renunció a su trabajo después del altercado.

‘Las Plantas’ tuvo un exitoso paso por las secciones paralelas de Berlín 2016, donde se llevó el premio del gran jurado a la mejor película de la Generation 14 Plus, una competencia dedicada al cine joven. Además, la cinta fue premiada por el jurado juvenil, de hombres y mujeres de 17 años.

Doveris se queda en Rusia hasta el 18 de septiembre esperando la premiación del día 17, donde la cinta podría alzarse con algún premio. Luego, el 20 de octubre estrena ‘Las Plantas’ en Chile, lanzando simultáneamente un DVD para tener mayor difusión. 

“Es probable que la película sea catalogada para mayores de 18 a pesar de que en Berlín nos premiaron los adolescentes. Ellos son el público de la película pero está bien igual, por eso la idea es tener otra forma de hacerla circular”, concluye el director.