Del 1 al 10 de septiembre se desarrolló en Hawái el Congreso Mundial de la Naturaleza organizado por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). En él se acordó aprobar los denominados Compromisos de Hawái: navegar la isla Tierra, que recogen una serie de promesas de conservación por parte de los 1.300 miembros gubernamentales y no gubernamentales de 192 países.

Durante el congreso la UICN llamó a proteger las poblaciones de Vicuña que habitan en el norte del país del alarmante aumento de la caza furtiva de la especie para el comercio ilícito de su fibra.

Desde la organización señalaron que para continuar con el trabajo de recuperación de una especie que se encontraba al borde de la extinción hace algunos años, es esencial que los Estados del área de distribución de la especie (Chile, Perú, Bolivia, Ecuador y Argentina) incorporen la trazabilidad de la fibra de vicuña en las telas y productos manufacturados derivados de esta.

Para ello solicitaron los Estados miembros apoyen esfuerzos tendientes a identificar, marcar y registrar apropiadamente los productos derivados, con propósito de trazabilidad, adoptando y aplicando la legislación pertinente con amplios controles, para prevenir su comercio ilegal.

A su vez, instaron a los países importadores así como a los consumidores a aumentar su colaboración buscando mecanismos de intercambio de información para la aplicación efectiva de las normativas vigentes.

Acuerdos Globales

Entre las principales promesas acordadas durante el Congreso, destaca el compromiso de proteger el 30% de las aguas nacionales de los países en 2030, lo que implica triplicar esfuerzos respecto a la meta actual fijada por los países en el marco de la Convención de Biodiversidad de las Naciones Unidas (un 10% para 2020), y preservar una amplia parte del océano (dos tercios de las aguas son de jurisdicción nacional).

En relación a los colmillos, tras un intenso debate, los miembros de la UICN también han instado a todos los gobiernos a cerrar los mercados nacionales de marfil para evitar la masacre de elefantes y los asesinatos de los guardas que les protegen.

Además, se acordó prohibir la cría de leones en cautividad para ser utilizados para caza de tiro fijo antes de 2020, una práctica que tildan de “éticamente vergonzosa y repugnante”. Una decisión similar se tomó para el amenazado pangolín, reclamando más protección para sus ocho especies en la Convención contra el tráfico de vida silvestre (CITES).