“Hola, Fresia. ¿Sabes? Don Augusto no va a alcanzar a llegar a la cita porque anda accidentado y no se siente bien, pero me interesa que le hagan la entrevista. ¿Puedes llamarlo tú e insistirle?”, dijo por teléfono a las 15:30 Eduardo Toledo, mano derecha de Pinochet. La entrevista estaba fijada a las 16 hrs.

-Por supuesto.

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Posado en un sillón caqui, en el hall del hotel militar que otrora hospedó a su abuelo, Augusto Pinochet Tercero espera ansioso la entrevista que lo va a salvar de las caricaturizaciones y el ridículo. No fue fácil llegar a él, pero hablando con las personas indicadas tampoco fue colosalmente complejo.

Tiene apellido de dictador, barba triangular, pelo canoso y ojos grises. Se declara creyente en Dios, pero no en las iglesias. También dice ser libertario, anarquista. Lo dice cada 15 minutos. Cree que la educación puede ser gratuita y privada. También asegura que el sistema de AFP es maravilloso, que la última vez que votó fue por José Piñera y que su abuelo fue un milagro para Chile. Para perpetuar este milagro, el ex militar está en proceso de formar su propia organización política: el Partido de Orden Republicano Mi Patria. Tienen hasta noviembre para juntar las firmas y les faltan más de la mitad.

¿Cómo qué país Latinoamericano sería el Chile que Por Mi Patria quiere construir?

No, nosotros queremos ser como el Chile de los noventa. Como el Chile de la década de los noventa, hasta el año ’98 cuando empezó la crisis asiática. Nosotros queremos retomar eso, no hay ningún país que se nos parezca en ese sentido. Quizá Argentina del siglo XIX, pero en ese tiempo Chile era un gran país también.

Por su Patria, no la mía / Delirio número 1

Cojea, como algunas de las posturas contradictorias de su partido. Él tuvo un accidente en La Parva. El partido no sé dónde fue que se cayó.

Me gustaría saber sobre el surgimiento de Por mi Patria, partido que tiene un discurso sostenido y potente, distinto al resto de los enjambres políticos. ¿De dónde nace la necesidad de construir un nuevo partido político?

Esto pasa por la filosofía libertaria, por John Locke. (Por mi Patria) Es la continuidad y la profundización de lo que fue el gobierno militar. Este legó un sistema bastante bueno, una República muy bien balanceada, pero que tenía ciertos tintes autoritarios por la génesis que tuvo. Con el tiempo esto se ha ido revirtiendo, pero igual persiste una visión de Estado que es muy relevante para la vida de los ciudadanos. La filosofía libertaria dice que no, que a medida que la sociedad va avanzando, va madurando. El rol del Estado se debe ir reduciendo hasta el punto del autogobierno, una utopía que quizá nunca alcancemos, pero que con esto se llegaría a una sociedad libre y próspera.

Esto se ha intentado ya varias veces en la historia, desgraciadamente en periodos cortos porque cuando se ejerce esta manera de gobernar, se produce un fenómeno bien especial, que es una explosión de prosperidad. Aparece el pensamiento, las artes, la filosofía. Todo surge de una manera muy especial y eso es lo que atrae a los vampiros, a los zánganos que siempre están esperando su turno. Es azúcar para las moscas. Y entonces los gobiernos se llenan de estos burócratas que lo único que buscan es tratar de canalizar los recursos de la sociedad hacia el Estado, los gobiernos libres se transforman en tiranías. 

¿Podría dar algún ejemplo de estos países?

Es lo que ha sucedido en Venezuela, en Estados Unidos y en otras partes del mundo. Bueno, yo creo que la primera República que conocimos en la historia fue la República Romana y todos sabemos en qué terminó eso. Lo que hemos visto en estos últimos 25 años ha sido un socialismo que ha entrado y se ha ido canalizando de varias formas, se ha presentado bajo un discurso mentiroso: que vivimos en una sociedad de libre mercado. Pero la economía chilena nunca ha sido libre (salvo el siglo XIX, donde fue tremendamente próspera). A mí me da terror volver a una situación como la que tuvimos en el ´73. Y vamos para allá, que es la parte terrible.

La gente dice “no, nunca vamos a llegar a eso”, yo les digo “Cuando Chávez entró recién a la política en Venezuela también había gente que decía lo mismo, que las cosas se iban a mantener, y ahora estamos viendo que quieren cambiar la constitución y la percepción al respecto de la propiedad privada, el sueño marxista”. Esta gente es marxista.

Entonces, ¿considera al gobierno de Bachelet como un gobierno marxista?

Sí, absolutamente. No solamente estamos gobernados por Bachelet que es supuestamente socialista (aunque yo en el corazón la veo más marxista que nada), si no que estamos siendo gobernados por el Partido Comunista, ellos son los que están mandando. Su agenda es la que se está llevando adelante, y no lo digo en forma liviana, sino que efectivamente vemos que el Partido Comunista es el que lleva las riendas (como también lo ha dicho la UDI y la DC), y eso yo lo encuentro muy peligroso. Por esas razones es que nosotros formamos esto.

¿Qué opina sobre Sebastián Piñera?

Hay un largo silencio, luego bastante tos, después una respuesta.

Sebastián Piñera… tengo una pésima opinión sobre Sebastián Piñera. Es un hombre muy codicioso, y su codicia no tiene límites y eso es muy peligroso, sobre todo cuando tiene poder.

Si califica así a Sebastián, ¿quizá otro Piñera habría sido un mejor candidato para gobernar al país? ¿José?

Yo la última vez que voté en mi vida fue por José Piñera. Ese gallo me encanta como piensa. Para mí es inteligente, tremendamente hábil en la parte técnica. Tiene totalmente incorporado el espíritu libertario, aunque él no lo entienda así. Todo el sistema de AFP que él diseñó está basado en el pensamiento libertario, es decir, pásele las cosas a la gente y que cada uno tome la responsabilidad de su vida. Basta de esto de cuidarlos hasta que se mueran. No. José da a entender que la vida es riesgo, que la vida es difícil.

Todo esto de la “malla social” suena bonito, pero yo me pregunto, ¿cuál ha sido la “malla social” por excelencia que la humanidad ha tenido siempre y que debería ser fortalecida? La familia, po. Antiguamente, si yo me quedaba sin pega, yo no iba al Ministerio del Trabajo a buscar pega, yo me iba donde mi tío o donde mi primo o donde el vecino. Eso debería ser fortalecido, no el gobierno. El gobierno es político, es discriminatorio. si tú no opinas como el burócrata es posible que no te vaya muy bien.

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-Buenas tardes Don Augusto, llamo por la entrevista de hoy….
-Sí, sí, no me siento bien, hagámosla mañana, ando delicaíto de la garganta
-La necesito hoy.
-¿Por qué no puede ser mañana?
-Cerramos ediciones hoy.
-Ya, pero, no veo aún el inconveniente.
-Mañana estaremos fuera de Santiago con mi colega. Si no, podemos dejarla para otra ocasión…
-No mira, ven al Hotel Militar a las siete. Ahí las recibo.
-Perfecto, nos vemos ahí.

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Entre Republicanos (locos)  se entienden / Delirio número 2

¿Qué opina usted acerca de Donald Trump?

Donald Trump es un nacionalista. A mí no me gustan los nacionalistas. A pesar de eso, creo que es la única oportunidad que tiene Estados Unidos en estos momentos de levantar cabeza, de salir de la espiral tremendamente negativa en el que se encuentra sometido desde el gobierno de George Bush padre. Y por otro lado, que tampoco sea tan nacionalista, el tema tarifario y esas cosas. para mí son muy negativos. Aunque también tiene temas positivos: es un hombre que está libre de la corrupción política.

Y con respecto a este muro que Trump ha prometido entre México y Estados Unidos, ¿no cree que atente contra la libertad de las personas residentes en ambos países?

No, no. A ver… la libertad hay que entenderla dentro de una organización social. Si tienes una sociedad que cree en la libertad, y la inundas con gente que no cree en ella, entonces vas a tener un problema muy grave. Es lo mismo que pasa en Europa con los musulmanes. En ese sentido, más que los mexicanos, yo creo que Trump está preocupado por el tema de los musulmanes.

Esta mano de obra barata mexicana, ¿se puede contrastar con lo que hoy pasa en Chile en relación a los inmigrantes latinoamericanos tanto legales como ilegales?

Con los peruanos sí, po. Los haitianos, los colombianos, toda esta gente que estamos recibiendo en Chile. Yo digo… a ver… la caridad empieza por casa. Si yo veo que hay un porcentaje relevante de la población chilena que vive en condiciones miserables, ¿cómo yo puedo estar buscando gente de otras partes que van a tomar estos mismos oficios? Porque no llegan como gerentes, llegan a cortar pelo, a barrer las calles. Hacen todos estos trabajos que son difíciles y en los que a la vez menos pagan. Entonces, si yo no puedo mejorar las condiciones a esta parte de la población chilena, menos voy a tener el derecho de abrirle la puerta a esta gente para que me vengan a invadir la casa.

En términos estadísticos, el 4% de Chile solamente es inmigrante. En ese sentido quizá no sería correcto llamar a una política pública de “la caridad empieza por casa”

No, mira, eso yo creo que es el concepto. La política para mí tendría que ser mejorar las leyes de inmigración, porque ese 4% yo no sé si te refieres a los inmigrantes legales o a los que están tramitando su… su… porque yo creo que es mucho más que eso. No está distribuido parejo, porque tienes núcleos como lo son Arica o Antofagasta, en donde la población [inmigrante] supera al 30 ó 40% de la ciudad. Entonces tú tienes un problema ahí grave. Esto pasa yo creo porque la tramitación de residencia es bastante sencilla, esta gente queda en tierra de nadie sin tener una residencia permanente. Es un tema que, si no se le pone un atajo, entonces vamos a perder el norte. Eso es lo que va a pasar. Tú dices “es un 4%”, pero si tú lo concentras en Arica, pierdes Arica.

¿Qué otro perjuicio atribuye de parte de los inmigrantes a la población chilena?

El mayor problema de estos inmigrantes es su cultura, que es muy distinta a la chilena. Si esa cosa del multiculturalismo ha demostrado ser un fracaso rotundo. Crea enormes problemas. El choque cultural, la convivencia de civilizaciones distintas. Es como lo que pasa ahora en Europa que es la muestra más dramática que les podría presentar yo.

Volviendo a Donald Trump, yo creo que es esto lo que le preocupa a él. La cultura americana se está perdiendo en esta cuestión estatista. Una cultura que era básicamente “hágalo usted solo, usted tiene todas las posibilidades de surgir, pero si usted fracasa, hágalo solito”. Así los gringos tienen la sociedad que tienen.

En países como Francia o Italia se ha legislado en contra de que las mujeres puedan llevar sus pañuelos o burka libremente como señal de su religión. ¿Se considera de acuerdo con esta situación?

Mira, yo creo que ese es un tema complejo. El tema del Burkini yo creo que se pasaron de la raya, fue simplemente una reacción histérica. Pero por ejemplo, a mí me chocaría mucho ver a una persona con una burka caminando por la calle. Sería realmente raro. Yo vivo en un país en donde las mujeres tienen igualdad de derecho frente a los hombres y en donde realmente no existe la posibilidad que se les diga a las mujeres que se tienen que cubrir. Es un problema de choque de civilizaciones. Todo es distinto.

Siguiendo con el ámbito internacional, ¿cómo califica este intento de unir relaciones entre la Cuba de Castro y el Presidente Obama?

Es una forma de Obama de apoyar el régimen dictatorial de los Castro. Obama es un marxista. Y yo no estoy totalmente de acuerdo con esa forma de gobierno, aunque no lo admita. De lo poco y nada que se sabe de Obama, porque Obama nadie sabe quién es, se sabe que su formación fue marxista.

Foto: Agencia Uno

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Ex capitán, ex militar / Delirio número 3

Augusto Pinochet Molina fue dado de baja de las Fuerzas Armadas tres días después de enterrado su abuelo. La razón fue que se salió de todo protocolo y comenzó a discursar con uniforme sobre el “milagro” que había sido el dictador. Ese mismo día, el nieto de Prats escupió sobre el féretro y Plaza Italia se llenó de bocinas celebrantes.

¿Usted piensa que el ejército le ha dado la espalda?

Mira, el Ejército depende del poder político. A nadie le ha dado la espalda, solo es un instrumento del poder político, y viendo en las manos en que está, claramente no se ha comportado de manera regular. A mí nadie me ha dado la espalda, ni a mi familia. Salvo te podría nombrar a Cheyre, quien le dio la espalda a mi abuelo y a mi abuela. Luego viene Oscar Izurieta, que tampoco fue benévolo con mi abuelo.  

Quizá si se recreara un ’73 nuevamente, no nos saldría un Pinochet si no que nos saldría un Chávez, en el Ejército hay de todo. Hay comunistas, hay socialistas, hay de derecha, hay de todo.

¿Entonces su dada de baja fue una venganza del poder político?

Claro, Izurieta es un hombre totalmente vendido al poder político. Te puedo comprobar esto con una pura frase que Izurieta entregó a la revista Sábado, y es la misma razón por la que yo decidí retirarme del ejército. Izurieta dijo que no le tenía ningún rencor a mi abuelo. ¿Rencor de qué? ¿Entienden o no?

Sobre Punta Peuco, en 2006 usted dijo que existen jueces que quieren más prestigio que justicia. ¿Lo ratifica?

Claro, sí. Con este tema hemos perdido nuestro estado de derecho. Esa es mi conclusión. El estado de derecho indica que la ley es pareja para todos, y aquí tenemos una ley para la clase política, sea de izquierda o derecha, tenemos otra para los ciudadanos y una tercera para los militares. O es una pura ley para todos o no puedes tener estos distintos carriles de justicia, porque es mentira. Son simplemente procesos de venganza en que algunos jueces obviamente están más preocupados de su carrera y futuro que de practicar la justicia.

¿A qué se refiere con venganza?

Venganza, po, venganza. El gobierno militar fue tremendamente exitoso, derrotó a la guerrilla marxista, la dejó obsoleta y luego entregó el poder y retornó la democracia. Levantó a Chile a lugares en donde nunca había estado antes, entonces la gente que vio esto desde el otro lado de la vereda, se esfuerza por echarlo abajo. No lo soportan.

Quienes hoy cumplen condena en Punta Peuco, la mayoría se encuentran procesados y condenados por casos de tortura…

Mira, yo no tengo idea de los caso a caso. No soy abogado y nunca me los he estudiado, pero a ver… si tú quieres procesar a un gallo que era teniente, que era cabo, porque fusilaron a otro gallo en alguna parte porque el regimiento donde él estaba… ¡de qué me estái hablando! ¡Qué responsabilidad tenía ese tipo en esa época! Es lo que están haciendo ahora con Cheyre, que no es ningún santo de mi corte, pero aun así lo encuentro totalmente injusto. ¿Cómo sometes a procesos a un Teniente?

Si usted indica que no procesaría ni a los tenientes ni a los cabos, ¿de quién es la culpa?

Mira, yo creo que el tema de la violación de los derechos humanos pasó principalmente por Manuel Contreras y su círculo más cercano. Ellos fueron los responsables que eran pagados por la CIA. Y yo, mi interpretación histórica y personal, es que él estaba buscando hacerle un golpe de Estado a mi abuelo.

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Echémosle la culpa al muerto / Delirio número 4

¿De dónde nace esta desconfianza hacia Contreras?

A mí me parecen muy extrañas las actitudes que tuvo mi abuelo con él. Mi abuelo, en un momento dado, va con Odlanier Mena a sacarlo del retiro en que estaba para exigirle que se incorporara a la CNI porque Contreras tenía la escoba. Y mi abuelo no era un tipo blando, no era como “ya, metiste la pata, ven pa’ca’ cabrito”. No, no era así, te cortaba la cabeza en un segundo. Pero sin embargo mantuvo a Contreras, y lo ascendió a general. Entonces para mí hay algo muy negro ahí, esta política de mantener cerca al enemigo. Era un estratega.

¿Entonces usted cree que el General Pinochet estaba al margen de lo que hacía Contreras con respecto a los derechos humanos?

Sí. Yo mantengo esa postura, de que él [Pinochet] sabía esas cosas, pero hasta cierto punto no más. Y yo lo viví en el Ejército, ahí tú le encomiendas una misión a alguien y esa persona te dice misión cumplida pero no te entrega detalles de cómo lo hizo. Y en ese tiempo existía el concepto de cumplir la misión a cualquier costo.

¿En qué etapa el General Pinochet logró dimensionar las atrocidades que eran “cometidas” por Manuel Contreras?

No me acuerdo que año fue, por ahí por el ’78, cuando mi abuelo metió a Odlanier a reformar la CNI.

Eso fue después de los de Orlando Letelier…

No me acuerdo bien de las fechas.

¿Notó alguna vez esta actitud mientras el difunto ejercía?

A mí nunca me produjo ningún tipo de confianza Manuel Contreras. Yo no lo conocí, no tengo recuerdos de haber estado en una habitación con él. Es mentira que él siempre estaba en la casa de mi abuelo, yo jamás lo vi, y eso que yo pasaba harto rato en esa casa. Es verdad sí que se reunían en La Moneda, pero en ninguna otra parte. Insisto en que nunca me produjo confianza, siempre lo encontré raro. Con el tiempo me vine a enterar de que estaba en la lista de pago de la CIA y ahí me empezaron a calzar un montón de cuestiones.

Entonces, ¿cómo define este alzamiento de las fuerzas armadas?

Lo que sucedió en Chile y volviendo al tema libertario, es algo que no puede entender la población en general, desgraciadamente. Pero una persona instruida sí lo puede hacer. La filosofía libertaria propone que el hombre lo entrega la sociedad, no la divinidad. Y por lo mismo, acá nace el concepto del “derecho a rebelión”, que cuando un gobierno sobrepasa sus límites de autoridad, debe ser removido. Eso fue lo que sucedió en Chile, acá no hubo un golpe militar, hubo una rebelión civil que fue apoyada por las Fuerzas Armadas y eso es lo que yo digo que fue un caso casi imposible. Por eso yo insisto que lo que sucedió acá en Chile fue un milagro.

Eso me asusta, porque a veces yo hablo con personas acá en Chile que dicen que esto va a terminar siendo un nuevo ’73 y vendrá un nuevo Pinochet, pero yo digo que no apuesten de nuevo por esa circunstancia, porque el resultado podría ser muy negativo.

¿Cree que lleguemos a eso?

Sí, po. Mira como está Venezuela.

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– Hola, mi amor, ¿cómo estás? ¿Vienes para acá? ¿Sí? Nos vemos mañana si quieres… no hay problema. Si tú vas a estar tranquila, mejor para mí. Por eso te digo, yo prefiero tenerte todo el rato. No te vayas. ¿Vas a venir un rato no más? Ya, po, yo prefiero que te quedes, que no te vayas.  Yo estoy terminando una entrevista acá, pero no, no estoy ocupado.

¿Un familiar?

No… mi polola.

Nunca es tarde, ¿no?

Jajajaja no.

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Mi abuela es como una guagua / 5° y último delirio

Sobre la época en que Don Augusto fue Presidente, ¿qué rol cree que cumplió su abuela como primera dama?

Yo la verdad es que, no es por desmerecer a nadie, pero en todos estos años de democracia que hemos tenido, jamás he visto asumir a una mujer un rol como lo asumió ella. Las cosas que hizo y la manera en que se involucró en la sociedad, especialmente hacia la gente más necesitada. Yo creo que fue maravilloso.

He recorrido, gracias a Dios, de Arica a Punta Arenas y me he encontrado con un montón de gente que además de los agradecimientos hacia la obra de mi abuelo, han demostrado un cariño a mi abuela impresionante. En especial las señoras. Se notó que ella hizo una labor social muy importante.

Que ahora la quieran echar abajo, que la quieran desprestigiar, es buscar atacar a una pobre señora de 93 años. Algo bien cobarde. La labor que ella jugó mientras duró el gobierno militar yo creo que fue muy importante. De hecho, hay mucha gente que le tiene mala porque saben que mi abuelo tomo muchas decisiones por ella, las cosas que le dijo ella.

¿Ella no ha pensado quizá, tratar de reivindicar su imagen? ¿Participó ella en el último libro acerca de su persona, titulado Doña Lucía?

No, no, no creo que haya participado. Además, qué va a hacer ella, si insisto, tiene 93 años. ¡Es como una guagua! Eso las personas no lo entienden, piensan que es un adulto, pero no, no tiene ni las capacidades mentales ni motrices de una persona de cuarenta o cincuenta años. Por eso lo encuentro tan cobarde, es lo mismo que hicieron con mi abuelo, a él le dieron y le dieron y no lo pudieron agarrar hasta que ya estaba anciano y solo. Mientras él tuvo la fuerza y la capacidad todos temblaban, ¡le tenían terror! Por eso digo, estos gallos son unos cobardes.

Llega un momento en la vida en que tienes que dejar las cosas como están, ya no ganaste. No puedes estar persiguiendo y persiguiendo. Mi abuela no soy yo, no puede salir a trotar ni tener una reunión de una hora, menos tirar ideas. Es una persona que está lúcida y que gracias a Dios se puede mover, pero es una persona que está disminuida. No tiene diabetes, gracias a Dios, pero está delicada en términos de movimiento. Le puedes decir cómo está el día, qué se yo, se acuerda de ti… pero no puedes analizar un tema de física cuántica con ella. A lo que voy yo, es que estos temas son complicados. Hay abogados de por medio, y una persona como ella no puede ni es capaz de manejar eso. Es cobarde lo que han hecho con ella, pero dentro de todo no me extraña.

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La entrevista acaba cuando su polola llega. Más de 20 años menor que él, la Carlita nos saluda despectivamente. Se despide de la misma forma. Augusto no, Augusto nos abraza y espera ansioso ver publicada esa entrevista que lo reivindicará.