Había pasado apenas una semana desde el fallido atentado que el Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR) había realizado contra Augusto Pinochet. Había pasado el 13° aniversario del golpe de Estado contra Allende y se estaba en la previa de unas enrarecidas fiestas patrias bajo una dictadura militar. En ese contexto sale al mercado “Pateando Piedras”, el esperado segundo álbum de estudio de Los Prisioneros tras el estallido que implicó el debut “La Voz de los 80”.

Editado bajo el sello EMI, el larga duración salió a la venta el 15 de septiembre de 1986 y en apenas un par de semanas alcanzó triple disco de platino en Chile con 100 mil copias vendidas. Lo que su creador Jorge González -quien, por cierto, compuso él solo las 10 canciones incluidas en este trabajo- es que aquel pequeño cassette, a 30 años de su creación, seguiría manteniendo su vigencia y frescura tanto en su sonido como en sus filosas líricas. Incluso la portada del álbum alude a un Chile popular, retratando al trío sanmiguelino mientras viajan en un vagón de la Línea 2 del Metro en dirección hacia La Cisterna.

Con canciones como ‘Muevan las industrias’, ‘Quieren dinero’, ‘¿Por qué no se van?’,  ‘Por qué los ricos’ o ‘Independencia Cultural’, el disco fue un manifiesto del descontexto social de un Chile en ebullición. González, Narea y Tapia, quienes en ese entonces tenían 22 años, dieron vida con estas canciones a la banda sonora de la lucha contra los últimos años de dictadura. Pero la canción que, sin duda, se convirtió en un himno que trascendió generaciones e incluso naciones fue ‘El baile de los que sobran’, aquel lamento a la desigualdad y falta de oportunidades en la educación que, por su trascendencia social, ha sido calificada como una de las mejores canciones de la historia de la música chilena.

En “Pateando Piedras” Los Prisioneros buscaron hacer un disco que mezclara las influencias de The Clash con la música más bailable que por esos días estaba de moda en el mundo. Fascinado por el sonido de bandas como New Order o Depeche Mode, González incorporó sintetizadores, coqueteando directamente con el electropop, lo cual queda de manifiesto en la joya electropop ‘Por favor’, en la optimismo-depresivo de ‘Exijo ser un héroe’ y ‘Estar solo’ o en el acercamiento al feminismo de ‘Una mujer que no llame la atención’. Ese tipo de arreglos, precisamente, estuvieron incorporados en ‘El baile de los que sobran’, la cual tiene una batería programada y un bajo sintetizado.

Aprovechando la conmemoración de los 30 años de esta joya musical, recordamos acá la versión demo de la canción cumbre de Los Prisioneros. Las diferencias respecto a la versión final que apareció en el ‘Pateando Piedras’ son evidentes: la guitarra acústica característica no estaba incorporada, la duración del tema es un poco mayor y la letra es distinta, con varios versos que finalmente González ajustaría en la versión definitiva. Escúchala y encuentra las 7 diferencias.

El demo de “El baile de los que sobran”:

Escucha el disco completo acá: