En junio de este año, Juan Pino Vásquez, asumió como cónsul de Chile en Mendoza. Sin embargo, a muy poco de asumir, ya enfrenta una investigación al interior de la Cancillería y otra en el país vecino.

Se trata de una denuncia hecha en Argentina -ante la policía y la Dirección Nacional de Fronteras y Límites del Estado (Difrol)- por Claudia Valenzuela, empleada de la casa de Pino, por “acoso laboral, maltrato laboral y otras conductas que atentan la dignidad de las personas”.

Según cuenta Valenzuela, el diplomático la amenazó de muerte con un cuchillo luego de una compra supuestamente equivocada para un asado.

Cuando él vio las compras comenzó a gritar, expresándose con furia, violentamente y alzando la voz en términos como (literalmente): ‘Está pésima la compra que hizo. No sabes hacer nada bien. Todo lo tengo que hacer yo. Si yo no hago las cosas, nadie las hace bien’”, señala la denuncia, según publica La Tercera.

“A continuación, me solicitó que le trajera una tabla de cortar (del tipo de las utilizadas en la cocina) y un cuchillo para cortar la carne, los cuales le entregué. Al recibir de mi parte los elementos solicitados hizo un ademán con el cuchillo, alzándolo en la mano derecha sobre su cabeza y me dijo ‘con éste (refiriéndose al cuchillo que tenía alzado) la voy a acuchillar’, expresión que me repitió en dos ocasiones”, aseguró la empleada.

La denuncia actualmente está siendo investigada por la Cancillería a la espera de sus resultados. En tanto, Claudia Valenzuela sigue trabajando en la casa de Pino, donde también pasa la noche. Debido a esa situación, explica que tiene constantes episodios de ansiedad y angustia.

“Uno de los aspectos que quisiera constatar es el hecho de que vivo en el lugar de trabajo, por lo cual estoy las 24 horas del día sujeta a estas circunstancias”, concluye.