A través de una carta, 132 ex estudiantes de Sociología de la Universidad Alberto Hurtado denuncian el caso de discriminación de género sufrido por la profesora Elaine Acosta, quien tras 18 años en la institución fue despedida tras exigir igualdad salarial.

Como informó El Desconcierto, el caso de Acosta se enmarca en una serie de hechos que han puesto sobre la palestra el autoritarismo con que administra la casa de estudios por parte del rector Eduardo Silva.

Lee el comunicado completo a continuación:

“A través de esta declaración, pronunciamos nuestro apoyo y solidaridad con la Doctora Elaine Acosta González, destacada académica, fundadora de nuestra carrera y del departamento de sociología de la Universidad Alberto Hurtado. Formadora de un centenar de sociólogos que hoy en día aportan a la sociedad y principal responsable, junto a su equipo, de la acreditación de nuestro programa de magíster por cinco años, lo que implica un gran logro para el departamento y nuestra casa de estudios.

Durante los últimos días de agosto, la comunidad universitaria fue notificada de la desvinculación de Elaine por mutuo acuerdo, tras un proceso de demandas por inequidad salarial con colegas de su mismo estatus contractual y académico. Frente a ello, el Departamento de Sociología y el Sindicato de Trabajadores de la Universidad emitieron una declaración pública en apoyo de la académica, denunciando inexistencia de políticas de remuneración y equidad de género claras, además de la carencia de garantías democráticas en los procesos de toma de decisiones.

Como egresados y estudiantes de la Carrera y del Magíster en Sociología, queremos manifestar nuestro malestar y tristeza frente a esta situación. Sin lugar a dudas, Elaine ha sido un aporte fundamental en nuestra formación académica y humana. Situaciones como éstas nos hacen cuestionar el discurso de ética y justicia social con el que la Universidad se presenta a la comunidad universitaria y a la sociedad chilena y consideramos que su salida afecta directamente el proyecto institucional que la Universidad ha intentado instaurar en estos casi 20 años de existencia.

Nos preocupa profundamente la discriminación de género que se observa en las remuneraciones de los y las docentes de nuestra Universidad. No sólo a nivel académico sino también administrativo, dado que esta situación contradice la misión y valores de la institución  como el “contribuir al desarrollo de un Chile próspero, justo y solidario”.

De esta manera, hacemos público nuestro rechazo a las medidas y resoluciones de parte de la Universidad, las cuales evidencian la ausencia de una perspectiva democrática y de género en lo que concierne a aspectos mínimos de justicia social tales como las remuneraciones del plantel académico y administrativo.

Como estudiantes y egresados de esta casa de estudios, hacemos eco con el Departamento de Sociología y el Sindicato de Trabajadores en exigir una política de género que no sólo revise las diferencias salariales, sino que incorpore estas perspectivas en todos sus niveles, incluyendo temas tales como el acoso sexual, la equidad y paridad de género en las plantas académicas, entre otras.

En el contexto de una sociedad civil que requiere con urgencia avances en materia de democratización, nos preocupa enormemente que la Universidad no esté a la altura de ser parte de este proceso, y de paso contradiga con acciones concretas su misión de avanzar hacia una sociedad más justa e inclusiva”.