“El proposito de darle a Chile un gobierno mejor” parece ser lo que mueve todas las afirmaciones de Andrés Allamand, que llevaba tres años sin referirse públicamente a su relación con el ex presidente Sebastián Piñera. Hoy, en una entrevista con el diario La Tercera, afirmó que sus diferencias frente a la gestión presidencial han quedado atrás.

Poco tiempo después de presentar su libro”La Salida”, en donde realiza algunas críticas a la gestión de Piñera y plantea los desafíos y directrices que debería seguir la centroderecha para ganar la próxima elección presidencial, compartió algunas de sus visiones con el medio nacional, en donde resalta que deben trabajar en una propuesta de pensiones, que se transformará en “la madre de todas las batallas”.

“No solamente tenemos que ofrecer gestión, sino un relato o una propuesta de futuro. El libro plantea que tal propuesta tiene que anclarse en la idea  de un gobierno integrador, más allá de los márgenes de la centroderecha. En retomar la idea de progreso necesaria para avanzar en justicia y en un programa aterrizado que resuelva los problemas más agudos de los chilenos”, planteó.

Respecto a Piñera como la próxima carta presidencial para Chile Vamos, Allamand afirmó que “está mejor preparado para gobernar de lo que estaba en 2010″, enfatizando en la necesidad de que este de un paso al frente. La centroderecha no se puede quedar en banda cinco meses a la espera de la definición de quien es hoy su principal carta”, indicó.

Fracasamos al devolverle el gobierno a Bachelet”, declaró, afirmando que con el programa que ha implementado la mandataria “le ha hecho muy mal a Chile”.

También hizo referencia a las cartas que hoy parecen levantarse con fuera en la Nueva Mayoría: “Lagos, no hay duda, sería mejor presidente que candidato. Alejandro Guillier tiene características que bajo ninguna circunstancia deben menospreciarse. Es una persona con gran empatía, no se encuentra identificado con la vieja política y está empezando a levantar un discurso con contenidos programáticos. Ahora, el problema que tienen por igual Guillier y Lagos es uno solo: si van a plantear sus candidaturas para corregir el rumbo del actual gobierno, tienen opción. Si lo hacen, por el contrario, para perpetuarlo, desde mi punto de vista fracasarán”, sentenció.