En una columna publicada en sección blogs de El Mercurio, Roberto Ampuero, escritor y ex ministro de cultura en el gobierno de Sebastián Piñera, se refirió a la necesidad de crear un espacio físico en donde se arme “el relato amplio del trauma nacional aún no narrado”.

La reflexión, motivada por el fin de septiembre, mes en el que según su opinión “nos dividimos y algo más tarde, nos reencontramos”, apunta a la reconstrucción de los mil días previos al golpe de Estado perpetrado por Pinochet. Y aunque afirma que no busca justificar las torturas, desapariciones y ejecuciones que dejó la dictadura y que el engloba bajo la sigla DD.HH, sí cree que es necesario un espacio que ilustre “la traumática crisis política y económica que atravesó Chile bajo la Unidad Popular”, comparando esta idea con la existencia del Museo de la Memoria y de los Derechos Humanos.

“El museo debería mostrar cómo los civiles liquidamos en tres años la democracia, y enseñar el cuadro general: polarización extrema, descalificaciones en vez de debates, violencia callejera, tarjetas de racionamiento, milicias, ENU, llamados a tomar el poder, infiltración de las Fuerzas Armadas, la escolta presidencial en manos del MIR y el ambiente generalizado de desesperanza que reinaba”, fue una de las reflexiones planteadas por Ampuero, que justificó su idea con la idealización que hace la izquierda del gobierno de Salvador Allende y la necesidad de compartir con las nuevas generaciones una historia que él considera objetiva.

Su propuesta causó rechazo en los usuarios de redes sociales, especialmente en la abogada Carmen Hertz, quien ha dedicado su vida a luchar por la justicia frente a los crímenes de la dictadura chilena, en especial el de su marido Carlos Berger, una de las víctimas que dejó el paso de la Caravana de la Muerte por el norte del país.

 

           Un Museo que explique el por qué de Roberto Ampuero#Urgente — Francisco Albornoz (@fjalbornoz) 25 de septiembre de 2016