Fue presidente de Colombia entre los años 2002 y 2010, con una marcada ideología de ultra derecha. Si en su gobierno no dio un paso hacia atrás en el enfrentamiento con las FARC, hoy por hoy es el principal activista del “No” al plebiscito del 2 de octubre para así dejar sin efecto el acuerdo de paz.

Celebrado en todo el mundo, el acuerdo entre el gobierno de Juan Manuel Santos y las FARC, puso fin a 52 años de guerra y más de 267.000 muertos. Celebraron en el Cauca -una de las regiones más afectadas por el conflicto-, las víctimas y gobiernos de todo el planeta.

Sin embargo, Uribe no. Quien es sospechoso de haber tenido nexos con el paramilitarismo y el narcotráfico en Colombia -su hermano fue detenido en febrero por su relación con el grupo los “12 Apóstoles”-, quiere que el acuerdo fracase.

Hoy, además de planear el “No” al plebiscito tiene como objetivo que llegue a la presidencia el 2018 un candidato de derecha, sin descartar ser él mismo. “La palabra, la movilización en las calles y buscar el gobierno del 2018″, son los caminos que se ha planteado Uribe.

Días antes del acuerdo, Uribe agitó la ciudad de Cartagena con movilizaciones contra el acuerdo. Tanto así que tuvo que sufrir el rigor de la policía colombiana -que tantas veces utilizó a su favor-, que lo detuvo en su avance hacia donde pasaban las delegaciones oficiales invitadas al lugar. “Estamos aquí para decir ‘no’ a los terroristas, no a este mal acuerdo, no a esta firma final”, dijo el expresidente a sus seguidores según consigna El Tiempo.

Después del acto, Uribe marcó la nota alta leyendo una incendiaria declaración titulada: “Terrorismo triunfante ha logrado que le aprueben toda su agenda”.

Nuestra economía queda capturada por las Farc. Más impuestos generales, más impuesto predial, aumento excesivo del gasto público, que será inflexible. Adicionalmente, 20 decisiones del Estado deberán someterse al visto bueno, previo, del comunitarismo de Farc. Y surge una nueva motivación constitucional para expropiar propiedad privada de personas honestas“, agregó.

Como si nada, reclamó contra todos los países del mundo que celebraron o contribuyeron de alguna manera al acuerdo de paz, entre ellos, Estados Unidos, Chile, Perú, Argentina, Venezuela, Cuba y la Unión Europea, entre otros.

Estados Unidos ayudó con 11 mil millones de dólares en el Plan Colombia, había 170 mil hectáreas de coca, se redujeron a 47 mil, hoy tenemos 200 mil. Su Gobierno dice que estamos acabando una guerra de 56 años y apoya la impunidad que nunca permitirían a Al Qaeda”, denunció molesto.

Por último, dejó en claro su plan: si gana el “Sí” en el plebiscito luchará por llegar a la presidencia -él u otro candidato ad hoc- “que remueva desde la Constitución los equívocos que quieren llevarnos al socialismo totalitario”.