Mariana Aylwin, exministra de Educación de Ricardo Lagos y conocida contraria al fin del lucro y el copago, profundizó en su mirada política en una entrevista con revista Paula.

La política DC indagó en la naturaleza de su postura y la de su partido, acusado históricamente de “amarillar”, como dirían por ahí.

En ese sentido Aylwin dice que “mirar la vida entre los buenos y los malos, entre los empresarios y trabajadores, entre los ricos y los pobres, es mucho más sencillo (…) No es que seamos unos tibios. Yo rechazo ese calificativo, lo cual no significa que hayamos sido tibios en muchas ocasiones. La DC busca articular visiones distintas, pero eso no es ser indefinido”, se defiende.

La exministra ha respaldado públicamente a Laureate -poderoso conglomerado de la educación mundial- y se ha mostrado con una postura conservadora incluso al interior de la DC. Sin embargo, reconoce que aunque díscola, prefiere no exagerar. “No, porque yo no soy para irme al chancho, no es mi personalidad irme al chancho. Si soy democratacristiana, qué querís que le haga”.

Sobre su defensa del gigante educacional, explicó que “no sabes la cantidad de gente que me dijo no te metas en eso, para qué, pero ¿sabes qué? me da lo mismo. Yo no tengo nada que ver con el grupo Laureate, ni los conozco. Ellos han cumplido las leyes chilenas, han hecho inversiones, no han retirado dividendos y, por último, sus universidades han sido acreditadas. Entonces yo digo: no entiendo. No los estoy defendiendo a ellos, estoy defendiendo la institucionalidad que han cumplido”.

En esa línea aseguró que no le “importa el lucro en la educación siempre que no se cometan abusos (…) No me gusta la educación como un negocio, pero sí creo que puede ser la actividad profesional de profesores que arman un colegio, de familias que tienen una vocación y que pueden vivir de eso, no le veo el problema”.

Hoy por hoy Aylwin se hace el sueldo con asesorías a la Fundación Oportunidad -de la que es presidenta- y que tiene dos colegios, uno en La Pintana y otro en Lo Espejo, además de su presidencia ejecutiva en la Corporación Aprender. “Son pagos como empleada porque son instituciones sin fines de lucro”.

Aborto y feminismo

“Soy feminista”, dice sin tapujos Mariana. Feminista a la DC, claro. “Creo en la ley de cuotas. Creo también que vivimos en una sociedad en la cual todavía los hombres no se hacen cargo de los hijos. Tengo una hija casada con un español y para ellos no es que el marido le “ayude” a la señora, es que se da por hecho que es una tarea común. En cambio mi experiencia con los hombres chilenos… Todavía las mujeres trabajan muchísimo y mientras más se incorporan al mercado laboral, la vida les es muy difícil”, indicó.

La flexibilidad laboral es vista como una herramienta de potencial abuso por parte de los empleadores. Lo encuentro lamentable. Yo no puedo entender cómo las mujeres no hemos sido capaces, y cómo Ximena Rincón, que estuvo a cargo de un proyecto de reforma laboral, no fuera capaz defender la flexibilidad laboral que es necesaria para las mujeres y los jóvenes“.

Sobre el aborto, reconoció no haber “estudiado el proyecto” pero dijo que “cuando hay riesgo para la mujer eso se puede resolver y no es necesario despenalizarlo, pero si se despenaliza no tengo problema, es una abundancia. Estoy de acuerdo que en casos de malformaciones que son muy complejas pueda tomarse una decisión informada en casos excepcionales“.

“Que se pueda abortar, sí. Y en el caso de la violación me parece muy importante cómo se redacte el proyecto porque si es como estaba inicialmente, no sé cómo estará ahora, en el cual no hay que denunciar al violador, me parece que mejor hablemos claro: aborto libre y no despenalización en tres causales”.

Sobre una posible candidatura a cargos públicos, Aylwin salió con humor, algo no muy común por cierto. “A veces digo: ah, ser candidata, pero prendo la tele a las 7:30 de la mañana y cuando veo a la Isabel Allende entumida en la calle hablando, digo: no quiero esto para mi vida. No“.