La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha elaborado un nuevo modelo de calidad del aire, el cual mediante mapas interactivos, confirma que el 92% de la población mundial vive en lugares con altos niveles de contaminación y que la polución causa cerca de tres millones de muertes al año.

El 90% de estas muertes se producen en países con medios y bajos ingresos, y dos de cada tres ocurren en las regiones de Asia Sudoriental y el Pacífico Occidental. En concreto, el 94% se deben a enfermedades cardiovasculares, derrame cerebral, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y cáncer de pulmón, dado que la contaminación del aire también aumenta los riesgos de infecciones respiratorias agudas.

Las principales fuentes de contaminación del aire incluyen formas ineficientes de transporte, combustibles domésticos y la quema de residuos, plantas de energía alimentadas con carbón o actividades industriales.

De acuerdo al informe de la OMS, el caso del material particulado fino más peligroso para el ser humano (MP 2,5), la recomendación es de 10 microgramos por metro cúbico de aire al año, en promedio.

En Chile, de las 23 ciudades que aparecen en el reporte, 22 se encuentran sobre ese límite, según los datos recogidos hasta el año 2014, solo Punta Arenas está dentro de lo recomendado.

Coyhaique, Padre de las Casas y Osorno, en ese orden, aparecen en los primeros lugares a nivel nacional. Coyhaique, además, mantiene el título con la peor calidad del aire de América con 64 microgramos por metro cúbico, cifra que más que triplica a Visalia (California), que es la más contaminada en EE.UU, según el informe de la OMS.

Asimismo, la capital de la Región de Aysén presenta índices más elevados que Lima, Ciudad de México, Buenos Aires, que superan con creces los 60 mil habitantes de esta ciudad del extremo sur del país.

Campaña BreatheLife contra la contaminación del aire

Este año la OMS pondrá en marcha BreatheLife, una campaña de comunicación mundial cuyo objetivo es concienciar a la opinión pública sobre la contaminación del aire en cuanto riesgo importante para la salud y el clima.  BreatheLife está dirigida por la OMS, en colaboración con la Coalición Clima y Aire Limpio para Reducir los Contaminantes del Clima de Corta Vida acogida por el PNUMA.

En la campaña se pone énfasis en las políticas de carácter práctico que las ciudades pueden adoptar (por ejemplo, la mejora de la vivienda, el transporte y los sistemas energéticos y de gestión de desechos) y en las medidas que las personas pueden tomar a nivel comunitario o individual (por ejemplo, dejar de quemar los desechos y promover los espacios verdes y los desplazamientos a pie o en bicicleta) para mejorar nuestro aire.