Tras ver las complicaciones sufridas por una vecina por un aborto, las mujeres de un barrio – muchas ya han acudido al “remedio”- comienzan a cuestionarse las posibilidades de anticoncepción que les planteó una matrona. Los anticonceptivos como método para prevenir los embarazos no deseados, y por ende, los abortos, son parte fundamental del documental “Aborto” de Pedro Chaskel, que resultó rupturista en su época, y que hoy no ha perdido validez.

Durante toda la película, se resalta la importancia del aborto y el control de la natalidad en un contexto de pobreza, mostrando la importancia de que sea tratado como un tema de salud pública.

Este documental ficcionado recreó las condiciones que motivaban el aborto para las mujeres de esa época. La protagonista fue Sara Astica, actriz y militante del MIR, exiliada años después a Costa Rica por la dictadura de Pinochet.