El ex presidente español Felipe González se encuentra en Chile, donde se ha desplegado holgadamente por los medios y con declaraciones que han generado consecuencias al otro lado del Atlántico.

Quien gobernara España durante 14 años entre 1982 y 1996 declaró sentirse “frutrado” por la gestión de Pedro Sánchez al mando del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), que ha rechazado la candidatura de Mariano Rajoy e impedido la posibilidad de que se forme gobierno en el país ibérico, ya con dos elecciones en el camino y unas terceras que se vislumbran para fin de año. “Me siento engañado por Sánchez, me dijo que se abstendría en la segunda votación (…) Si ha cambiado de posición, desde luego no se lo ha explicado a nadie y tendrá sus razones. Yo no las entiendo. Las terceras elecciones serían un disparate, nos podrían llevar a una crisis del sistema”, dijo a la cadena SER, estando en Chile.

Tras conocerse las declaraciones, 17 dirigentes del PSOE le propiciaron un duro golpe a Sánchez renunciando a la mesa directiva en oposición a que el secretario general de la tienda no haya facilitado el gobierno a Rajoy y terminar así con el período sin gobierno que tiene España desde fines del año pasado. Con Sánchez dirigiendo, los socialistas españoles han obtenido los peores resultados electorales de su historia.

Sumado a tres renuncias anteriores, juntarían más de la mitad del órgano de dirección partidaria, suponiendo la pérdida de poder del secretario general y la formación de una nueva dirección. Por eso es que como respuesta, Sánchez anunció ayer unas primarias para renovar su mandato para el 23 de octubre y un Congreso Federal Extraordinario el 1 de diciembre.

Hoy, incluso el diario El País se sumó al golpe interno a Sánchez, manifestando en su editorial que “ha resultado no ser un dirigente cabal, sino un insensato sin escrúpulos que no duda en destruir el partido que con tanto desacierto ha dirigido antes que reconocer su enorme fracaso”.

González junto a Piñera y empresarios

La agenda de González no incluyó solo las críticas al actual estado del PSOE. Reforzando el carácter neoliberal del socialismo español, el ex presidente asistió a un foro junto a Sebastián Piñera organizado por El Mercurio, y que tenía entre sus asistentes a representantes de las familias más poderosas del país: Andrónico Luksic, Salvador Said, Enrique Cueto, Patricia Matte, José Luis del Río y Jorge Errázuriz.

El propio diario de Agustín dio cuenta de la jornada, en que González y Piñera aunaron la crítica anti reformas en el país: “Chile era un buen ejemplo (…) pero noto que en Chile se está perdiendo ese espacio de diálogo”, dijo.

“Si se tensa la relación y desaparece el espacio de diálogo -el mundo de la empresa, del conocimiento- no se dejen arrastrar a la pérdida de diálogo e intenten hacer que el diálogo sea la norma de comportamiento y relación también entre las fuerzas políticas”.