Amarna Miller, conocida actriz española de pornografía, se viralizó en Chile este jueves gracias a un video compartido por Camila Vallejo para exponer la hipocresía de los conservadores chilenos que se quejaron contra el libro de sexualidad de la Municipalidad de Santiago.

El video de Miller repasa a los españoles asegurando, por ejemplo, que mientras aún no se legaliza la prostitución en España, las cifras de consumo se elevan. O que mientras la llaman “puta” miles de hombre se masturban con sus videos.

El registro, aunque polémico e irreverente, es un spot para el Salón Erótico de Barcelona Apricots, evento que se llevará a cabo del 6 al 9 de octubre en la ciudad catalana.

En ese contexto, hubo varias críticas en las redes sociales debido a la postura de Amarna Miller.

En una de ellas, publicada en Voz Partisana, se lee que “para quien no conozca a Miller: es una actriz porno blanca, privilegiada, “libre” y “feminista” que niega que haya trata o abusos dentro de la industria pornográfica, teniendo en cuenta el caso Torbe -caso de tratas en el porno español- y tantísimas denuncias de (ex)actrices. Ella no lo ha vivido, ergo no existe”.

“Pero pueden pagarnos por el servicio como trabajadoras libres del sexo, aunque en la prostitución el 99% sean esclavas sexuales. Parece ser que es irrelevante en el debate porque la “prostitución aún no es legal aunque aumenta el número de clientes“. Esta última frase es una de las más peligrosas, es decir, ¿legalizar por la demanda? ¿una demanda para ejercer el oficio más antiguo del mundo, el de proxeneta?“, se preguntó.

El texto asegura que el spot “instrumentaliza la lucha antirracista, LGTBI+, feminista y lo que pudiera parecer un esbozo de lucha social” bajo una lógica “capitalista, logrando vendernos hasta lo que pareciera subversivo con el añadido de la venta del cuerpo de la mujer para disfrute del hombre como algo bueno y que hay que permitir”.

¿No luchamos contra el patriarcado para dejar de ser meros objetos? ¿Por qué defender esto entonces? El empoderamiento no es seguir y perpetuar aquello contra lo que luchamos, pero con alegría para algunas”, concluye el texto.

En esa misma línea, otra crítica, del sitio Agitación.org, critica a la actriz por la discusión de la trata de blancas en la pornografía y en la prostitución, una realidad que Miller no ha condenado con claridad.

En la actualidad no contamos con cifras exactas sobre el porcentaje de trata de personas con fines de explotación sexual en el ámbito del cine porno, pero sí conocemos denuncias claras de personas que han sido víctimas de esta situación. Sin ir más lejos, hace unos meses era denunciado Torbe, un conocido empresario de este ámbito, que ha participado en ediciones anteriores del Salón Erótico, denunciado por tráfico de seres humanos”, dice la columna.

“En cuanto a condiciones laborales como tal, se suceden situaciones de ausencia de contratos, utilización de la imagen sin consentimiento, ausencia de recursos jurídicos y sindicales, además de bajo control de enfermedades de transmisión sexual, uso de preservativo, etc”, se lee en el texto.