Durante la mañana de ayer, el juez a cargo de la investigación del llamado “Milicogate”, ministro Astudillo, ordenó la detención de los generales (r) Antonio Cordero Kehr, Jorge Salas Kurte y Miguel Muñoz Farías. Los cargos que enfrentan los ex altos mandos del Comando de Apoyo a la Fuerza son presunto delito de incumplimiento de deberes, luego de que el ministro comprobara que no controlaron el pago de facturas irregulares por más de $5.600 millones en el Ejército de Chile.

Entre las distintas acciones cuestionadas para Cordero, Salas y Muñoz están el haber autorizado adquisiciones utilizando fondos asignados para otros asuntos, todo para proveedores que no estaban registrados en el sistema de la institución castrense.

De acuerdo señaló el general (R) Antonio Cordero Kehr, al ministro Astudillo, fueron sobrepasados en la fiscalización por una organización que utilizaba información y puestos clave. Su declaración dista mucho de la de su sucesor, el general (r) Salas, quien dijo que el Comando de Apoyo a la Fuerza no puede legalmente resolver adquisiciones, por lo que las compras estaban a cargo de otros organismos del Ejército, defendiendo además su gestión al declarar que sí revisaban las facturas.

Al general (r) Salas se sumó Muñoz, quien defendió lo obrado por el CAF y situó las irregularidades en en el Departamento de Planificación Financiera (DPAF). Los tres generales con orden de detención estuvieron a cargo del CAF bajo el  mando del comandante en Jefe del Ejército Juan Miguel Fuente-Alba, hoy investigado por enriquecimiento ilícito por el mismo ministro Astudillo y el fiscal Centro-Norte, José Morales.