La oficina parlamentaria del diputado por Magallanes Gabriel Boric emitió una declaración pública donde entrega su posición respecto a la industria de salmónidos en Chile y en particular sobre la situación en la región de Magallanes.

Cabe señalar que en la región, la producción de la salmonicultura creció un 40% entre 2014 y 2015 y la industria ha manifestado su intención de triplicar su participación a nivel nacional, pasando de 5% a 15% para 2020.

Desde la oficina del diputado señalan que “el trabajo surge desde nuestra convicción respecto a la necesidad de conservar y proteger el patrimonio natural y cultural de Magallanes, única en el mundo y aún en proceso de descubrimiento. No nos oponemos al desarrollo de la región pero, lo queremos en base a actividades económicas que propicien buenas condiciones laborales, que sean respetuosas con el medio ambiente y que mantengan un equilibrio con las dinámicas culturales y sociales de nuestra gente”.

Para el diputado, Chile cuenta con una institucionalidad ambiental críticamente débil, que no analiza integralmente el impacto de los proyectos en los ecosistemas. “En el proceso no se exigen estudios sobre la capacidad de carga de nuestro mar; no se adapta la normativa a las condiciones particulares que hay en Magallanes; no se estudia integralmente el impacto ecosistémico, el nivel de nutrientes que aportan los centros de cultivo al mar o, los efectos de las constantes fugas de salmones desde los centros. A esto se suma que Sernapesca, principal organismo fiscalizador, solo cuenta con 8 funcionarios para toda la región”

Entre las principales conclusiones, se pide una moratoria en el otorgamiento de las concesiones que “detenga el avance de la industria mientras no exista un estudio relativo a la capacidad de carga de los distintos sectores de la región en que se permiten las concesiones de salmonicultura y que son capaces de recibir sin poner en riesgo nuestros ecosistemas marinos. Estos estudios de capacidad de carga también deben resultar aplicables a las concesiones vigentes”.

Asimismo, desde la oficina del diputado solicitan una capacidad real de fiscalización por parte del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) y la Armada. De acuerdo al documento “Para esto se requieren mayores recursos y facultades, así como mayor autonomía de los organismos fiscalizadores”, añadiendo que se deben mejorar las condiciones laborales, tanto de seguridad como de bienestar de los trabajadores.

A su vez, Boric pide un incremento del monto de las patentes de acuicultura y comerciales, además de establecer la obligación del pago de estas últimas en la comuna donde se encuentran los centros de cultivo.

También darle mayor peso a los comité científico-técnicos independientes para la formulación de las normativas. “Esto requiere revisar el peso que juega el Ministerio de Economía, Fomento y Turismo, ya que es un ente eminentemente político, y dejar el cuidado del mar a decisiones políticas ha demostrado ser un problema”.

De acuerdo a la oficina parlamentaria, la Posición frente a la salmonicultura en Magallanes deriva de los conversatorios abiertos realizados en conjunto con otras organizaciones y ciudadanos enmarcados en un ciclo denominado “Pensando juntos un Modelo de Desarrollo para Magallanes”.