Señora Hai Kyung Jun
Representante de UNICEF para Chile
Presente

Estimado Señora:

Como directiva de la Corporación Tres y Cuatro Álamos, un Parque por la Paz y la Memoria, nos dirigimos a Ud. a objeto de denunciar una situación que se extiende
por años en nuestro país y que amenaza con prolongarse por incomprensión de las diferentes autoridades vinculadas a este tema.

Se trata del funcionamiento de un Centro de Internación Provisorio del Servicio Nacional de Menores (SENAME) en la comuna de San Joaquín en lo que fuese un Campo de Concentración y desaparición de prisioneros políticos durante la pasada dictadura cívico militar que asoló nuestro país. Por este recinto, conocido como Tres y Cuatro Álamos, pasó el mayor número de prisioneros y prisioneras en el país, convirtiéndose en un espacio de memoria emblemático, vinculado a las violaciones a los derechos humanos perpetradas por el terrorismo de Estado en Chile. Por ello, es un hecho inaudito que hoy en día sea utilizado como una cárcel de menores, quienes están en calidad de detenidos en este recinto, con guardias de Gendarmería, encargados de su custodia exterior, en tanto esperan decisiones judiciales.

Nuestra Corporación ha venido exigiendo desde hace nueve años que este lugar sea declarado Monumento Nacional en calidad de Histórico y transformado en un Parque por la Paz, la Memoria y la Justicia, donde se difunda el respeto a la dignidad humana y a los Derechos Humanos. Sin embargo, solamente han sido declarados “Monumento Nacional en la categoría de Monumento Histórico”, dos espacios de este sitio de memoria: la casa de administración (2012) y el patio devisitas (2016), (Decretos N°252 del 27 de junio de 2012 y N°30 del 04 febrero 2016 del Ministerio de Educación), quedando por el momento excluidos de dicha declaratoria los pabellones donde estuvieron secuestrados y detenidos los prisioneros políticos y el resto de las dependencias

Como organismo de derechos humanos, compuesto de ex prisioneros y prisioneras políticas, investigadores y militantes de derechos humanos, creemos firmemente que un lugar que fue utilizado para la detención, tortura y desaparición de miles de personas no puede ser hoy sino un sitio de memoria, en el cual podamos educar y trabajar con las nuevas generaciones por una sociedad democrática, que valore y respete los derechos humanos de todas y todos.

Estamos convencidos de que la presencia de SENAME en este recinto representa un mal doble, por una parte hacia los jóvenes que allí permanecen y por otra parte es una falta de respeto hacia los compatriotas que allí padecieron prisión, tortura y muerte. Por ello junto con denunciar esta situación, solicitamos que UNICEF oficie al Gobierno chileno, en tanto representante del Estado, para poner fin a esta ignominia.