Luego de que esta mañana El Desconcierto informara de la delicada situación vivida por la ex senadora colombiana Piedad Córdoba, tanto el senador Alejandro Navarro (MAS) como los diputados Gabriel Boric (Mov. Autonomista) como Camila Vallejo (PC) repudiaron lo situación y expresaron su solidaridad con la reconocida defensora de los derechos humanos en Colombia, quien fuera senadora entre 1994 y 2010. En conversación con este medio desde su país natal, Piedad Córdoba explicó lo sucedido.

Así, según relató, al llegar su vuelo al Aeropuerto Arturo Merino Benítez de Santiago se dirigió, con el trámite acostumbrado, para que su pasaporte fuera visado. “La joven que atendía me empezó a preguntar qué hacía yo y por qué visitaba el país, yo respondí que por asuntos de derechos humanos. En eso pasó media hora, cuarenta y cinco minutos, y nada. Ahí yo consulté por el funcionario a cargo, preocupada porque tenía mi conexión a Concepción, a lo que me llevan a una oficina donde hay muchos oficiales reunidos. Yo solicito me entreguen mi pasaporte y una policía muy irrespetuosa me ordena que salga de ahí a lo que yo respondí que necesitaba saber qué sucedía para poder llamar a mis anfitriones. Me retiré, esperé de nuevo y entonces empecé a llamar a mis amigos aquí en Chile, preocupada por lo que sucedía”, relató.

Mientras tanto, el senador Navarro intentaba infructuosas gestiones para solucionar el problema. “Luego yo exigí saber qué era lo que sucedía, por qué la demora y les dije “Soy una ciudadana colombiana y estoy de visita por temas de derechos humanos”, reiteré, a lo que me respondieron muy irrespetuosamente que yo representaba un peligro para el estado chileno, lo que me causó risa”, explicó, agregando que “La oficial de policía dijo que yo venía a algo muy delicado para el estado chileno, que son los mapuche, a lo que respondí que tenía una reunión con alcaldes mapuche y a una conferencia, esa era mi agenda hasta el sábado. En vista de que la demora se alargaba tomé la decisión de volver a Colombia ya mismo, mi oficina desde allá gestionó con la Aerolínea y yo exigí mi maleta, por temor a que la retuvieran o introdujeran algo”, relató.

Al respecto, Córdoba comentó que “me parece muy delicado y preocupante, miles de personas ingresan diariamente y me retienen a mi, intentando quedarse con mi pasaporte”. Consultada respecto a la connotación que adquiere el impasse al ser Chile uno de los estados garantes del proceso de negociaciones de paz, del que Córdoba fue una precursora al trabajar, a pedido del presidente Álvaro Uribe, como facilitadora en 2007 y 2009, la ex senadora respondió que “es muy delicado y desagradable. Emitiré mis descargos a la presidencia de la república, porque sé que esto no fue algo oficial ya que legalmente no se me impidió el paso sino que fueron otros poderes fácticos. Lo que me molestó fue el irrespeto, horas esperando una respuesta”.

El Desconcierto se contactó con la Policía de Investigaciones, quienes señalaron que no se referirían al tema. Ante la información de medios colombianos, que publicaron que Chile había denegado oficialmente la entrada a Córdoba, esta publicó en su cuenta de Twitter una foto del visado de su ingreso a nuestro país, aclarando que la decisión fue suya por el trato policial:

 

Su trayectoria y agenda en Chile

La visita de Córdoba tenía como objeto asistir en Concepción al “Seminario Latinoamericano “Pensando Nuestra América desde el Sur”, donde participarían también el argentino Atilio Borón, el dirigente de Nueva Democracia Cristián Cuevas, el sociólogo Alberto Mayol y José Huenchunao, werkén mapuche de la zona de Arauco. 

Piedad Córdoba es una abogada de extensa trayectoria política en Colombia. Originaria de Medellín, ejerció como senadora desde 1994 siendo reelecta en  cinco oportunidades. Ya en 1998 comenzó a bregar por una solución al conflicto armado en ese país, lo que le valió ser secuestrada por los paramilitares de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) y liberada al cabo de unas semanas. Desde entonces, por seguridad sus hijas residen en Canadá.

Siendo senadora y opositoras al ex presidente Álvaro Uribe, Piedad Córdoba fue designada por ese mismo gobierno como facilitadora del acuerdo humanitario entre la guerrilla de las FARC y el gobierno colombiano para lograr la liberación de secuestrados por la guerrilla, quienes serían intercambiados por presos de esa agrupación, lo que posibilitó que las FARC liberaran a los ex congresistas Gloria Polanco, Luis Eladio Pérez, Orlando Beltrán y Jorge Gechem, Clara Rojas y Consuelo González. 

Pese a esto, en septiembre de 2010, la Procuraduría General de la Nación decidió destituir a Piedad Córdoba de su cargo como senadora y la inhabilitó por 18 años para ejercer oficios gubernamentales, por supuestos vínculos con las FARC. El proceso fue liderado por el entonces procurador Alejandro Ordóñez, hoy uno de los principales opositores al acuerdo de paz. La Sala Plena del Consejo de Estado de Colombia, la máxima instancia de ese país, eliminó en agosto de este año tal sentencia, estableciendo que Córdoba fue sancionada con pruebas ilegales.