Las elecciones dan para todo. Pero realmente para todo. Esta vez, el protagonista del ya usual surrealismo de la política chilena es José Manuel Ismael Edwards, alias “el Rojo Edwards”.

El ex militante de Renovación Nacional -renunció la semana pasada- se cambió el tercer nombre por “Rojo”, al apodo con el que lo conocen desde su infancia.

Según el derechista -que de rojo tiene poco- “siempre me han dicho Rojo Edwards: mis amigos del colegio, de la universidad (…), del fútbol. En el distrito me dicen Rojo, todos mis colegas me dicen Rojo”, aseguró el diputado.

Y no escondió sus verdaderas intenciones: su idea es cambiarse el nombre para aparecer en futuras papeletas de votación con el nombre por el que lo conocen.

De hecho, dijo que le gustaría sólo aparecer por su apodo en las próximas elecciones a las que se presente y que lo pedirá a las autoridades.

“Le da una indicación a la persona de quién es el candidato, (…) porque es el nombre con el que la gente me conoce”, concluyó según consigna Emol.