El domingo pasado, el gobierno firmó un acuerdo con la Primera Iglesia Metodista Pentecostal de Chile para reparar el interior de la Catedral Evangélica, de más de medio siglo de antigüedad, y que forma parte de los Monumentos Históricos Nacionales, según informó El Mostrador.

Son casi mil millones de inversión, financiados por el Ministerio de Obras Públicas (MOP), el Gobierno Regional y la Subsecretaría de Desarrollo Regional y Administrativo (Subdere).

El acuerdo firmado por el titular del MOP, Alberto Undurraga; el ministro de Desarrollo Social, Marcos Barraza; un representante de la Subdere, y el intendente metropolitano, Claudio Orrego; contempla la ampliación de la superficie actual del lugar, sumándole 737 metros cuadrados construidos en el segundo y tercer nivel, que dejaría espacio para al menos 1.020 fieles más. También contempla demolición de partes antiguas para ser reemplazadas, buscando optimizar el espacio destinado a las ceremonias.

“El actual templo, ubicado en Alameda con Jotabeche, ha sufrido dos terremotos y estructuralmente hay que realizar varias mejoras para dejarlo de acuerdo a lo que exige la ordenanza municipal. (Con el arreglo), el templo va a quedar como nuevo”, sostuvo el obispo Eduardo Durán, presidente de la Primera Iglesia Metodista Pentecostal, según lo que consigna el medio.”.

Por su parte Marcos Barraza, titular del MOP aseguró que este convenio no sólo apunta a la parte estructural, “sino a un reconocimiento que tiene la Iglesia Evangélica en su acción social”.

“Una ciudad inclusiva tiene que promover las distintas manifestaciones culturales y la tolerancia religiosa. (…) Es importante demostrar con este proyecto que no es un financiamiento para religión en particular, sino para distintos monumentos nacionales que representan la diversidad de la sociedad chilena”, señaló el intendente metropolitano, Claudio Orrego.

Lo que resulta más llamativo es que la inversión doblega le inyección anunciada por el gobierno de forma inmediata al Sename, para agilizar el plan de acción que surgió luego de que salieran a la luz las cifras de menores que han fallecido dentro del organismo en los últimos once años.