La campaña del diario de Agustín Edwards contra el aborto está totalmente desatada. A la carta de este miércoles de 22 de los 33 mineros de Atacama, se suma el regreso de, nada más y nada menos, que el cura Hasbún.

El sacerdote intentó explicar, de forma bastante original por cierto, la rebuscada relación entre las advertencias en las cajetillas de cigarros y el proyecto de despenalización del aborto.

Como si se tratara de un mal chiste en tres actos, Hasbún enumera situaciones para evidenciar una “incoherencia criminal” por parte del Ministerio de Salud y las autoridades del país en relación a este tema.

El cura aseguró, en primera instancia, que “El Estado de Chile obliga a etiquetar en rojo sangre las cajetillas de cigarrillos, protegiendo el vientre de una mujer embarazada con esta lapidaria advertencia anticriminal: ‘si fumas, intoxicas a tu hijo(a)‘”.

“Bajo firma del Ministerio de Salud, esta imposición legal está reconociendo que en el vientre de una fumadora vive el hijo o la hija que la madre fumando espera“, prosiguió Hasbún.

“Paralelamente, y cual consigna sagrada, ministerios y legisladores del Estado se juramentan para autorizar la occisión directa  (muerte violenta)  del hijo o hija que su madre sin fumar espera“, agregó.

Para concluir su relato, al estilo de una didáctica fábula, Hasbún escribió: “Que el Estado de Chile ponga ya fin a esta incoherencia criminal es lo que orando sin cesar espero“, finaliza”.