Las mujeres, conscientes de sus opresiones y organizadas reclamando por sus derechos, son el sujeto politico más activo de la región. Sus acciones reclaman a los Estados y a los Gobiernos resoluciones de carácter urgente tras una historia de postergaciones, y sus movimientos tienden al cambio sociocultural para erradicar las discriminaciones y asimetrías de poderes ya que son feministas, populares y masivos.

El Encuentro Nacional de Mujeres de Argentina (ENM) es una muestra de esto. Es el evento autogestionado, organizado y convocado que congrega a mujeres, lesbianas, trans y travestis de todo el territorio a debatir en más de 60 talleres temáticos durante dos días del año, estrategias conjuntas de avance ante el estancamiento o retroceso de todas las reivindicaciones de los Derechos de las Humanas.

Sus análisis son estructurales, coyunturales y también subjetivos. El ENM se realiza cada año desde hace 31, y es la experiencia de hacer política tejiendo redes y alianzas, conocer realidades de forma horizontal y construir consensos en la diversidad. Tiene una frase que la caracteríza, que “el Encuentro somos todas”, y significa que la voz de cada una, anónima para la sociedad los restantes 362 días del año, es fundamental.

Su marcha, de visibilidad del poder colectivo, y de expresión contra toda forma de violencias y en reclamo de las libertades, es conocida por interpelar a la sociedad machista (ya que recorre las calles) y a los poderes patriarcales (pasando por edificios ejecutivos, legislativos, policiales, judiciales y eclesiásticos) de cada ciudad que visita. Convocó, en su última edición, el 8, 9 y 10 de octubre en Rosario, el grito sostenido y embanderado de 120 mil mujeres. La movilización más multitudinaria de esa ciudad.

“Queremos que el aborto sea legal, seguro y gratuito para las mujeres, porque es un derecho decidir sobre nuestros cuerpos sin peligro de enfermedad, muerte, cárcel o condena moral alguna”, afirmó Agustina Vidales Aguero, de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, que nuclea la lucha por ese reconocimiento, y que hace casi una década presenta un Proyecto de Ley de despenalizacion y legalización del aborto que nunca fue debatido por el Congreso de la democracia.

“En materia de violencias machistas, exigimos al Estado mayor presupuesto e implementación de la Ley de Protección Integral”, afirmó Eugenia Lara, de la Campaña contra las Violencias hacia las Mujeres, que visibiliza que el machismo no sólo se expresa en los golpes y femicidios que se cuentan cada 28 horas, sino que las mujeres y otras feminidades son violentadas también de otras formas a prevenir, sancionar y erradicar: psicológica, sexual, económica y simbólica; en sus hogares y trabajos, a través de las instituciones y los medios de comunicación.

El Encuentro Nacional de Mujeres en Rosario dejó muchos interrogantes, porque ésa es su dinámica, pero también una certeza, el protagonismo de las mujeres es ya ineludible para la escena política regional. Sin límites y fronteras, hermanadas y contagiadas de las historias de aquellas por las que se busca justicia o de las que se quiere ver libres, este fin de semana se ha escrito un capítulo más en la historia del movimiento feminista.