A sólo unos días del multitudinario Encuentro Nacional de Mujeres realizado en la ciudad de Rosario, Argentina, se reveló la cruel forma en que murió asesinada Lucía Pérez (16), una estudiante secundaria de la localidad de Mar del Plata. La joven murió el día domingo, mientras miles de mujeres marchaban por Rosario, producto de un paro cardíaco causado por el schock luego de ser “empalada” con un objeto romo.

La fiscal a cargo del caso, María Isabel Sánchez, declaró “no me cabe ninguna duda sobre la culpabilidad  de los detenidos”. Ellos son Matías Gabriel Farías, de 23 años, y Juan Pablo Offidani, de 41, quienes fueron detenidos el domingo en un auto que llevaba medio kilo de drogas de distinto tipo. La calificación del caso es “violación seguida de muerte agravada por la provisión de estupefacientes, y homicidio ‘criminis causa’”, agravante que contempla el Código Penal argentino cuando se comete un nuevo delito para encubrir uno anterior.

Según ha informado la prensa de ese país, la violación y asesinato de Lucía Pérez ocurrió durante el fin de semana en la casa de uno de los detenidos, Gabriel Farías. La fiscal Sánchez aclaró que la víctima fue obligada a consumir “mucha cantidad de cocaína” y una vez se encontró absolutamente drogada, sin capacidad de resistencia, “fue sometida a una agresión sexual inhumana”, utilizando “un objeto romo, que puede ser un palo” que fue introducido por vía anal. Según reconstruyó la policía, Matías Farías y Juan Pablo Offidani pasaron a buscar a Lucía con una camioneta Fiat Strada azul y la llevaron a la casa de Farías donde la violaron. Después de lavar su cuerpo para borrar las huellas la trasladaron a la sala de urgencias de un centro de salud local, pero la adolescente llegó muerta, abandonando el cuerpo y siendo detenidos horas después.

Según los relatos de las compañeras de Lucía, Farías y Offidani vendían droga en la puerta del instituto de educación secundaria donde ella estudiaba, en Mar del Plata. Sólo en esa localidad nueve mujeres fueron víctimas de femicidio en 2015. Según señaló el padre de Lucía, Guillermo Pérez, al medio Página 12, está convencido de que “hubo una entregadora” en el crimen de su hija y estimó que se trataría de una compañera del colegio, que “se la entregó a Farías” y subrayó que su hija fue “destrozada por dentro y empalada”. 

El vendaval de información e indignación pública llegó el día de hoy cuando trascendieron a la prensa los resultados de la autopsia de la adolescente. En protesta por el crimen, la familia Pérez confirmó que convocará a una movilización este sábado. “De la manera que nos podrían ayudar más, no sólo a nosotros como familia sino a las demás familias y chicas que pasaron por hechos similares, es acompañándonos el sábado que vamos a estar haciendo una marcha”, señaló el hermano de Lucía, Matías Pérez, en diálogo con radios argentinas.