A eso de las 9:00 de la mañana del día de hoy, se reunió un grupo importante de trabajadores a honorarios de la Universidad de Chile en el frontis de la Casa Central de la institución. El objetivo era protestar por la nula respuesta que las autoridades universitarias le han dado a la problemática de los honorarios, quienes, según datos que manejan los trabajadores, representan en algunos casos más del 50% de la fuerza laboral total en Facultades y programas.

La manifestación fue convocada por el Sindicato de Trabajadores a Honorarios de la Universidad de Chile (Sitrahuch), y contó con el apoyo de la FECH y la Federación de Funcionarios de la Universidad (Fenafuch), además de miembros del Senado Universitario y de otros sindicatos de honorarios del sector público.

“Estamos hoy aquí porque el Rector Ennio Vivaldi se comprometió a conversar con nosotros para tratar los problemas de los honorarios. Él mandato a la Vicerrectoría de Asuntos Económicos para que se hiciera cargo, nos juntamos una vez con ellos a principios de este año y después no nos volvieron a contestar las peticiones de reunión”, indicó Vicente Neira, presidente del Sindicato.

Desde la organización señalan que la situación de las y los trabajadores a honorarios es dramática, pues en la mayoría de los casos cumplen funciones habituales y esenciales para la Universidad, como la docencia, la investigación y la extensión, pero no tienen ningún derecho. Esto se traduce en la inexistencia de pre o post natal, licencias médicas, seguro de accidentes, pago de horas extra, vacaciones y otros derechos consagrados para los funcionarios que tienen contrato.

El Sindicato hizo entrega de una carta para el Rector, en la cual solicitan reunirse prontamente para avanzar en derechos básicos para los honorarios y abordar el problema de fondo: ningún trabajador o trabajadora que cumpla funciones habituales debe estar bajo el régimen de honorarios.

Una realidad masiva

Desde el Sindicato indican que ni la misma Universidad ha transparentado cuál es la cantidad de trabajadores a honorarios que actualmente cumplen funciones en el plantel. Por ello es que decidieron recopilar sus propios datos a través de la información disponible dentro de la Universidad y lo que se puede obtener a través de Ley de Transparencia.

El resultado es preocupante, ya que el año 2015  un total de 12.431 personas firmaron al menos un convenio de honorarios con la Universidad. De ellas, 5.769 trabajaron más de 4 meses, 4.513 más de 6 meses y 3.569 más de 8 meses. De estas cifras se deduce que el trabajo a honorarios en la Universidad no se utiliza mayormente para una prestación de servicios puntuales, pues una parte importante cumple labores habituales, bajo subordinación y dependencia, que por ley deberían ser contratadas.