El Premio Nobel de Literatura para Bob Dylan ha sido ampliamente celebrado en todo el mundo. Algunos escritores, sin embargo, se han quejado de que los que escriben canciones no son poetas, pero los reclamos a la FIFA.

Así lo entiende Joaquín Sabina también. En una columna para el diario El País, el astro de la música española, escribió sobre Dylan y entre otras cosas, postuló a Joan Manuel Serrat para el Premio Cervantes, el galardón literario más importante de España.

El premio Nobel a Bob Dylan es una noticia feliz. Primero, porque le da a uno la razón: llevo diciendo por lo menos 20 años que Dylan es el mejor poeta de América y de la lengua inglesa actual y también el que más ha influido en varias generaciones. Así que en cierto modo me atrevería a decir que el galardón llega tarde. La dicha es, por suerte, buena: el gesto de la Academia Sueca hace que todos los que nos dedicamos a dignificar las palabras en el pop nos sintamos premiados con él”, escribió.

“En segundo lugar, porque creo que manda un mensaje evidente a aquellos que se han dedicado a reducir durante décadas el oficio de la canción popular a las cosas tontas de ‘chico conoce a chica’ o las historias banales del sábado noche. Desde ayer, nuestro mundo ha quedado elevado a la categoría de alta cultura, y eso está bien”, agregó.

El músico español recordó sus historias íntimas respecto a la perla de Minnesota. Rememoró cuando por primera vez escuchó sus versos y melodías y cómo es que sería clave en su carrera, y por lo tanto, en la historia de la música española.

“La primera vez que escuché a Dylan fue a los 18 años, cuando una novia inglesa me lo puso en mi casa de Granada. No entendí una palabra de lo que decía, pero tuve claro que me estaba hablando a mí. Su manera personal de jugar con la fonética, de escupir las palabras, de frasearlas, consiguió que aquel poeta que yo entonces quería ser decidiese convertirse en músico. Sobra decir que Dylan me cambió la vida”, comentó en su columna.

“Después llegó el estudio de su música. He leído sus letras a conciencia (aunque no diría que me han influido en la escritura; él es un poeta torrencial, un maestro del caos, yo soy más académico) y debo de tener unos 100 libros sobre él. Escucho todos sus discos, incluso los que no me gustan. También le he visto muchas veces en directo desde aquel lejano concierto en el campo del Rayo Vallecano con Santana. Ha habido veladas maravillosas y otras en las que me ha irritado”, aseguró.

Y como guinda de la torta, deslizó la punzada final, como un llamado a los literatos españoles para que despierten ante la maestría de otro poeta escondido entre sus canciones. ¿Compositor de canciones? Sí, pero también poeta.

“Y si me preguntan si un músico en español podría ganar el Cervantes, la respuesta es: sí. Y tengo un candidato: Joan Manuel Serrat, que es el maestro de todos nosotros“, culminó. ¿Será posible?