Francisca Solar es una escritora y periodista que ha trabajado en diversos medios de comunicación y ha publicado novelas de fantasía que han sido vendidas en varios países del extranjero. Se hizo conocida, en primera instancia, gracias a su fan fiction de Harry Potter, “El Ocaso de los Elfos” y posteriormente con el best-seller “La Séptima M” y “El Hada de las Cadenas”. 

Sin embargo, este viernes tuvo una amarga experiencia que contar. A través de su cuenta de Facebook, la escritora denunció el violento caso de acoso sexual callejero que sufrió un día al salir de su trabajo.

Solar contó la situación con el objeto de generar consciencia sobre la realidad de este tipo de abusos, muchas veces, invisibilizados por el machismo imperante en la sociedad chilena.

“Uno de esos días en que salí muy tarde del canal, me fui caminando a mi depto con la normalidad de siempre. En Andrés Bello capté a un ciclista por el rabillo del ojo, unos metros tras de mí, y no le di importancia. Seguí caminando. Un minuto después ya estaba a mi lado, pedaleando despacio. Era un tipo muy normal, vestimenta deportiva y buenas palabras. Me preguntó a dónde iba y si tenía planes para después. Sólo le contesté que estaba cansada así que no quería nada más que mi almohada. Me invitó a su casa. Dije que no, gracias, en mi tono de calma usual. Insistió dos veces más. Su tono cambió. Sólo ahí sentí por primera vez el peligro, ni un minuto antes”, explicó la periodista.

“Me adelantó un poco y cruzó su bicicleta en la vereda para no dejarme pasar. Estaba a centímetros de mí. “Es que soy muy bueno en la cama”, me dijo, con su mano ya en la entrepierna, mostrándome todo. Se masturbó unos segundos“, escribió.

“No tengo idea cómo, prometo que no, pero mi reacción espontánea fue mirar su ‘exhibición’, luego a él a los ojos, repetir “no, gracias” y volver a caminar hacia un lado, muy tranquila, esquivando la bicicleta al bajar a la calle unos pasos para regresar a la vereda más allá. En ningún minuto corrí. Sólo seguí. Supongo que mi respuesta lo descolocó y no atinó a perseguirme“, comentó.

Tras el ataque, la periodista llegó a su casa. Alertó al conserje y le entregó a Seguridad Ciudadana la descripción del acosador. “Subí a mi depto y el bajón de adrenalina hizo que estuviera con temblores y llanto profuso durante horas. Me sentí sucia, asqueada, vulnerada, y eso que no me tocó ni un pelo“.

Solar reveló que esto le pasó hace un tiempo y que no se lo había contado a nadie y que no es ni primera ni última vez que le pasó algo así. Este es un tipo de abusos sexuales que muchas mujeres enfrentan en las calles.

En esa línea, la escritora dejó en claro por qué quiso contar esta historia.

Porque estoy chata, CHATA de leer/escuchar que el acoso no existe, que es una moda denunciarlo, que somos exageradas, que nuestra ropa es la culpable, que paremos el escándalo. Porque los dichos de Trump no son chistosos sino indignantes en la boca de un potencial presidente. Porque seguir el trend de #WhyWomenDontReport es doloroso y conocido y aterrador. Porque hoy murió una chica de 16 años tras una agresión sexual tan violenta que parece sacada de la edad media. Porque quiero seguir viajando sola con la tranquilidad de que no seré acorralada en cualquier esquina. Porque quiero seguir caminando a mi casa”, escribió con asertividad Solar.

No soporto ni un comentario machista más, misógeno, ignorante o prepotente. VÁYANSE A LA CONCHADESUMADRE todos los que creen que esto no pasa o que es parte de un hype. Bloquearé a cualquiera que esté en esa parada y se atreva a comentarlo en mis posts. En mi muro no. Me declaro en tolerancia cero a la violencia de género y la estupidez. En este delicado tema que, para bien o mal, ya ha alcanzado visibilidad global con un sinfín de información y evidencia a la distancia de un par de clicks, quien elige la ceguera no merece mi empatía, ni la tuya, ni la de nadie. Nunca más. Sorry, pero nunca más”, concluyó.