Hace ya casi un siglo, Paul Valéry, nos advirtió que debíamos estar muy atentos a los cambios en la materialidad misma del arte:” Ni la materia, ni el espacio, ni el tiempo son, desde hace veinte años, lo que han venido siendo desde siempre. Es preciso contar con que novedades tan grandes transformen toda la técnica de las artes y operen por tanto sobre la inventiva, llegando quizás hasta a modificar de una manera maravillosa la noción misma del arte”[1] Esta profunda reflexión fue desarrollada por Walter Benjamin en su clásico texto en torno a la reproducción técnica.

Es bueno recordar estas palabras a propósito del revuelo que ha causado el Premio Nobel de Literatura a Bob Dylan reconocido trovador estadounidense ligado a lo que se ha dado en llamar “contracultura”  Como se ha dicho, el talante contracultural reedita y masifica en los años sesenta el espíritu de las vanguardias de los primeros años del siglo veinte.

Los poetas y literatos más puristas y conservadores no reconocen en Bob Dylan a un gran escritor que merezca un Nobel. Se trata, sin duda, de un reconocido canta-autor, ícono de toda una generación, pero de ahí a reconocerlo como un “animal literario” de escala mundial, sería una flagrante exageración.

La distinción que recae este año en Bob Dylan bien merece una reflexión. Recordemos, por de pronto, que, etimológicamente, el término “poesis” alude a la creación. La poesía ha sido entendida, en esta parte del mundo, como una cuestión puramente escritural, una alquimia de la palabra. Sin embargo, no es menos cierto que tal concepción corresponde a una época, se trata de una concepción cultural e histórica. Cada época histórica estatuye los llamados “géneros” literarios. Es más, el concepto mismo de “literatura” o de “autor” nace con la cultura burguesa. En este sentido, el premio Nobel a Bob Dylan resulta muy sintómatico y apunta a un cambio de época.

En efecto, el viejo concepto tradicional de “literatura” o “poesía”, propio de la “Ciudad Letrada” (Ilustrada) ha entrado en crisis y habría que preguntarse qué podemos entender hoy por “literatura” o “poesía” o “narrativa” en una era signada por lo que podemos llamar “Híper Industria Cultural”

No confundamos “lo poético” con “lo poemático”  En este siglo XXI, es preciso reconocer el “extrañamiento poético” en formas inéditas de expresión en que la palabra coexiste con otros lenguajes. En este momento histórico, estamos asistiendo a una “mutación cultural” que está transformando la percepción del espacio y del tiempo y, consecuentemente, el llamado “sensorium de masas”  Sea que le llamemos “Sociedad de la Información” o “Ciudad Virtual”, lo cierto es que, como nos advierte Valéry, debemos prepararnos para “modificar de una manera maravillosa la noción misma del arte” Si ayer nos parecieron escandalosos los “Caligramas” de Apollinaire, y hoy miramos con sospecha a la “Ciberpoesía”, no nos ha de sorprender que el premio a Bob Dylan inaugure este debate.

[1] Paul Valèry La conquête de l’ubiquité Pièces sur l’art. 1934

 


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