La tercera marcha contra el sistema de las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) terminó con un inusual llamado: a una fuga masiva de las AFP Cuprum y Provida.

Según la Superintendencia de Pensiones, entre ambas administradoras acumulan el 38% de todos los afiliados al sistema, cerca de 4 millones de personas. Es por eso que el llamado encendió las alarmas de inmediato sobre las consecuencias que tendría si efectivamente los usuarios responden, tal como hicieron con el traslado masivo al fondo E.

Las razones son las conocidas estrategias realizadas por ambas AFP de evadir impuestos mediante la creación y fusión con otras AFP falsas. En 2014, la entonces superintendenta de Pensiones Tamara Agnic autorizó las creaciones de Argentum y Acquisition, las llamadas administradoras “de papel” que se fusionaron con Cuprum y Provida respectivamente. La operación significó un beneficio tributario de más de 400 millones de dólares.

La operación fue cuestionada en su momento por Contraloría, que determinó que Argentum, por ejemplo, no cumplió con la ley porque en realidad nunca existió. La situación terminó con la salida de Agnic de la Superintendencia.

Ambas AFP en cuestión pertenecen a grupos económicos norteamericanos. Cuprum es del grupo Principal y Provida pertenece a Metlife.

Desde la Asociación de AFP, Rodrigo Pérez Mackenna salió de inmediato a responder a la convocatoria de fuga masiva: “Son llamados que no conducen a nada. En Chile hemos tenido demasiadas recomendaciones de gente que después no se hace responsables de sus dichos” (…) La Presidenta llamó a que logremos un gran acuerdo nacional para hacer las reformas que el sistema requiere, para tener mejores pensiones. Eso es lo que nos debería concentrar”, afirmó.

“Las empresas han actuado de buena fe, siguiendo las indicaciones que les dieron las autoridades del momento. Es un asunto particular de los accionistas de una AFP y tiene que ver en las instancias que corresponda”, agregó.

En conversación con El Desconcierto, el economista de la Fundación Sol Gonzalo Durán desmenuza el llamado y las críticas desde las AFP. “Hay que tener claro que en el sistema, como está diseñado hoy día, hay libertad para cambiarse de fondos y de AFP. Esto supone que las personas tienen la capacidad de tomar estas decisiones en función de monitorear la información de rentabilidad, el movimiento de los mercados etc. En ese sentido, este llamado está dentro de las reglas del juego del mundo de las AFP, nadie puede decir que es poco serio porque no se comete ninguna infracción a la ley propiamente”, dice en respuesta a Pérez Mackenna.

– ¿Los fondos de los usuarios están garantizados?

Los fondos constitucionalmente están asegurados hasta en el caso de que una AFP se vaya a la quiebra, eso es parte de la normativa de cómo funcionan las AFP. Lo que van a hacer los afiliados es cambiarse de una AFP a otra, no hay problema con qué va pasar con sus fondos.

– ¿Qué impacto podrá generar si se responde al llamado?

Hoy en día la principal fuente de ganancia de los dueños de AFP es a través del cobro de las comisiones, de ahí viene el 90%. En la medida que los clientes se vayan de las AFP, van a tener serios problemas para mantenerse con vida porque se caería el 90% que explica sus ganancias. Si se cumple el llamado como se espera, significaría en términos concretos que estas dos AFP norteamericanas puedan incluso quebrar porque no tendrían la principal fuente que origina sus ganancias.

– ¿Qué señal envía No + AFP con este llamado?

Hay una señal que es política que va a generar una fuerte inestabilidad en lo que es el sistema propio de las AFP, una inestabilidad que tiene efectos no muy predecibles, podría generar un colapso a nivel de la propia industria con lo cual se tensionaría todavía más la discusión. Aquí no se trata de pensar que las personas, en este caso los cotizantes, podrían perder los fondos, eso no va a suceder. Es un impacto directo al bolsillo de las AFP, no a los cotizantes.

– ¿Y con el resto de las AFP qué pasaría?

Estos es una burbuja. Si tu lo presionas por un lado en el otro extremo del globo es por donde se va a acomodar. Las otras AFP tendrían que recepcionar una serie de clientes, pero lo que va a provocar, si es que resulta el llamado, es que precisamente van a despararecer dos de las AFP más importantes, que tienen una cantidad de cotizantes relavante. Si llegase a pasar, estaríamos en una discusión muy distinta, sobre cómo hace Chile para tener un sistema de pensiones diferente.

– El llamado también afectaría la percepción de los mercados internacionales respecto a las AFP…

Exactamente porque no es una acción contra una empresa local sino que es algo que debiera traspasar las fronteras. El mercado de las AFP está fuertemente dominado por capitales norteamericanos y extranjeros y los accionistas van a empezar a comprender que a partir de la movilización, hacer negocios con la seguridad social no va a ser lo mismo que hace un año y como pudieron hacer por 35 años. El negocio de la seguridad social, si se concreta esto, va a ser distinto. Es una señal bastante potente en términos de económica política. Por eso es importante que la discusión se realice con perspectiva, pensando sobretodo en el TPP (Acuerdo TransPacífico) que si se llegase a firmar, hacer este tipo de acciones sería tremendamente más complicado porque estas empresas podrían elevar su reclamo y demandar al Estado de Chile.