“Desde que existen las vacunas existen los grupos antivacuna”, explica desde Viña del Mar Felipe González Nanjari (24), vocero del Movimiento Antivacuna y creador del grupo de Facebook “Libertad de vacunación en un Chile democrático”, con más de 11 mil miembros activos, administrado junto a Desireé Becerra (25) quien ganó notoriedad al impedir que vacunaran a su hija de entonces tres meses en 2012.

Felipe tiene razón: cada cierto tiempo reaparecen los grupos contrarios a los programas de inmunización pública. En Brasil, incluso, contaron con su propia revuelta violenta en 1904, luego de que se aprobara la Ley de Vacunación Obligatoria que autorizaba a los funcionarios de salud a entrar por la fuerza a las casas. Entonces, un motín de seis días asoló Río de Janeiro y el 14 de noviembre de 1904 se sumaron los cadetes de la Escuela Militar da Praia Vermelha.

Los rumores asociados a la vacuna contra la viruela, según explica Nicolai Sevcenko en “A revolta do vacuna”, incluían posibles riesgos no declarados por el gobierno brasileño a la población de las barriadas de Río, la exposición que sufrían mujeres y niñas al tener que “desnudarse” frente a funcionarios y la posible infertilidad para los más pobres.

En Chile y de forma más cívica que una revuelta, decenas de padres han interpuesto desde inicios de octubre distintos recursos de protección para detener la vacunación de sus hijas adolescentes. La iniciativa apunta contra la fórmula Gasardil, una vacuna que protege contra cuatro de las más de 100 distintas cepas del Virus del Papiloma Humano (VPH), de las cuáles 18 son oncogénicas. Es decir, pueden provocar cáncer.

De acuerdo al Ministerio de Salud, “detrás de los recursos de protección hay una mano común”, que algunos apuntan al asesor legal de la diputada Cristina Girardi (PPD), Iván Oyarzún. Desde agosto, al menos, estos grupos preparaban la presentación de los escritos legales.

Según las publicaciones de Desireé Becerra, los coordinadores de los recursos de protección en distintas regiones son disímiles. En Calama, Arica y Santiago son integrantes la Red de ONG de Infancia y Juventud. Las de Antofagasta, Valparaíso y Santiago son coordinadas por la organización “Nuevos paradigmas de salud”, que integra Felipe González. En Puerto Montt está la Agrupación en Defensa de la Familia OASIS, que se opone a las políticas del Sename y también al proyecto de aborto en tres causales, y en Los Ángeles la agrupación “No Más Personas Abusadas”.

Y es que si bien la vacuna de turno es el VPH, los activistas del Movimiento Antivacunas Felipe González y Desireé Becerra ingresaron por críticas a otras inoculaciones. En el caso de Becerra, se negó a administrar la BCG (Meningitis Tuberculosa), Pentavalente (Difteria, tétano, coqueluche, influenza tipo B y hepatitis B) y la Polio Oral (Poliomelitis) a su pequeña hija por cuestionamientos a la seguridad de estas vacunas.

Por su parte, González explica que su hija tuvo un episodio adverso como reacción a una vacuna. “Tuvo una reacción alérgica que le produjo un broncoespasmo (N. de la R.: estrechamiento de los bronquios que se trata con broncodilatadores como Salbutamol o corticoides). Antes de eso yo ya estaba reticente, luego de esto dije no más vacunas porque a mi nadie me va a garantizar que mi hija va a estar bien. Ningún doctor quiso firmar un papel donde se hacía responsable de si había un evento adverso”, explica el vocero del Movimiento Antivacunas.

Un tranvía volcado durante la revuelta de la vacuna, Brasil. Imagen: Universidad do Sao Paulo

Un tranvía volcado durante la revuelta de la vacuna, Brasil. Imagen: Universidad do Sao Paulo

“No es tan necesaria” y otras críticas a la vacuna contra el papiloma humano

En 37 minutos de conversación con El Desconcierto, Felipe González Nanjari centra su argumentación en que lo idóneo es que la vacuna contra el VPH no debería ser obligatoria. Critica el presupuesto público para educación sexual, la baja tasa de mujeres que se toma el PAP, pero no menciona las críticas a la seguridad de la vacuna.

Luego del fracaso de su ofensiva contra el timerosal -que sigue demostrando su seguridad pese a las numerosas páginas web dedicadas a criticarlos- la nueva estrategia de los antivacuna es criticar la urgencia de vacunar. “La vacuna no es tan importante como para ser obligatoria. Si yo no se la administro a mi hija no quiere decir que vaya a tener cáncer, y si se la administro no quiere decir que no vaya a tenerlo”, argumenta Felipe.

González critica que “se vacuna a una niña de 9 años para algo por lo que van a pasar 45 años”, para lo que propone mejorar el uso del examen del PAP. “Hay evidencia sustentable de que el PAP sí sirve para prevenir el cáncer”, dice, añadiendo que “según el doctor Omar Nazzal en el 90% de los casos el VPH se elimina en forma espontánea en dos años. El Cáncer Cérvico Uterino pasó de ser la segunda a la sexta causa de muerte. Ya no es tan relevante”.

El mencionado doctor Omar Nazzal de la Sociedad Chilena de Oncología Ginecológica está a favor de vacunar al 100% de las mujeres contra el papiloma humano y así lo ha manifestado públicamente. Para la doctora Andrea Huneuus, ginecóloga infanto juvenil y magíster en salud pública materno infantil de la U. de Berkeley, plantear el PAP como la forma efectiva de prevenir el cáncer es irresponsable: “El PAP es un examen excelente que permite detectar el pre cáncer cérvico uterino. No trata el cáncer, sólo lo diagnostica, entonces no erradica la enfermedad. Seguimos con mortalidad alta pese al papanicolau. Es súper simple: prevenir la enfermedad, es decir que no se produzca, o detectarla en forma temprana”.

En Chile se producen 1000 nuevos casos de cáncer cérvicouterino cada año. El más frecuente se da en mujeres entre 30 y 45 años. 600 de esas mujeres mueren. “Hay mucho sufrimiento en la cirugía y tratamientos, hay cosas que los Movimientos Antivacuna no están mirando. Todas las familias en Chile conocen a alguien afectado con CVH, por cada mujer que muere hay otras cuatro que sobrevivieron a punta de tratamientos complejos y cirugías. Es irresponsable decir que no es necesario”, critica la doctora Huneuus.

Frente al llamado hecho por la Sociedad Chilena de Ginecología para vacunar también a los hombres, la experta señala que “entendiendo la patología en Chile es razonable. Lo que pasa es que los cáncer producidos por VPH que afectan a hombres son menos frecuentes, y por la cantidad de recursos que tiene el Programa Nacional de Inmunizaciones hay que optimizar para prevenir los cánceres más frecuentes, que son los de mujeres. Ahora, si tú me preguntas en términos individuales, encuentro que es muy razonable vacunar a tu hijo, porque lo estás protegiendo de tener condilomas, de adquirir el VPH y transmitírselo a una mujer, y también lo proteges contra otros tipos de cáncer como el de boca, ano o pene”.

/ Agencia Uno

En cuanto a la seguridad, uno de los puntos más criticados por los grupos antivacuna, existen distintos estudios a nivel internacional que avalan a la vacuna en su variante Gardasil, usada en Chile y registrada en 132 países, con 208 millones de dosis distribuidas en todo el mundo. Las vacunas contra el Virus del Papiloma Humano se utilizan al menos desde hace diez años en Australia, sin que se haya encontrado evidencia que restrinja su uso. Además, el Comité Consultivo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) comunicó que la evidencia actual sobre la seguridad de las vacunas contra VPH es tranquilizadora.

A eso se suman informes independientes como el realizado por doctores griegos de la Universidad de Tesalónica, que sistematizó todos los datos disponibles a nivel mundial desde 2009, concluyendo que “las vacunas contra el VPH son a la vez seguras, efectivas y de gran importancia para la salud de las mujeres. El monitoreo sigue siendo necesario, pero para mantener la confianza de los usuarios”, se explica.

Uno de los pocos informes críticos es el realizado por el Cochrane Nordic Centre, un prestigioso centro de estudios que hace investigación sistemática en lo que respecta a salud pública. En su texto, se critica el informe sobre la vacuna VPH realizado por la Agencia Europea de Medicina (EMA) y establece que es necesario seguir investigando posibles efectos. Pese a eso, los doctores del Cochrane Nordic son cuidadosos: no señalan que la vacuna no sea segura, sino que algunas aristas de su fiscalización en Europa no han sido las óptimas de acuerdo a los propios estándares de la EMA.   

Pese a todo, el viernes en el congreso de la Sociedad Chilena de Infectología, en Valdivia, la doctora Adiela Saldaña presentó el estudio “Caracterización de los eventos supuestamente atribuibles a la vacunación o inmunización asociados a la vacuna contra VPH notificados en Chile”. Allí se ahonda en los efectos adversos notificados luego de las primeras 400 mil dosis de vacunas contra el Virus del Papiloma Humano administradas en Chile.

Los resultados preliminares son que la mayoría de los eventos adversos son leves, como los que presentan otras vacuna, y además, que sólo 6 eventos de 400 mil fueron calificados como graves, ninguno de los cuales es atribuible exclusivamente a la vacuna, por lo que se calificaron como inconsistentes.

¿Qué se está haciendo frente a los movimientos antivacuna?

La diputada Girardi y miembros del Movimiento Antivacuna en tribunales / Agencia UNO

La diputada Girardi y miembros del Movimiento Antivacuna en tribunales / Agencia UNO

Pese a la notoriedad pública que han logrado en los movimientos antivacuna, desde el Programa Nacional de Inmunizaciones señalan que la tasa de rechazo se mantiene en un 5% para el 2016, muy similar a la de los dos años anteriores.

Al consultar al Ministerio de Salud sobre cuál era la estrategia a seguir para mantener esa tasa, se nos remitió a la declaración ya hecha por la ministra Castillo el pasado jueves, cuando señaló más que presionar a los apoderados para que vacunen a las niñas, “tenemos que convencer con elementos transparentes los beneficios de esta política”.

Para la doctora Huneuus, “lo primero que tenemos que explicar es que la verdadera manera de hablar con esta gente es educando e informando. Los cáncer cérvico uterino en Chile sí se producen por infección de VPH, decir que los virus no causan cánceres no es correcto. En Chile desde 2005 se pone la vacuna contra la Hepatitis B, que mata vía cáncer de hígado. Lo que dice el vocero de los antivacuna es no entender nada la medicina”, critica.

Sin embargo, distintas experiencias internacionales muestran que ni las campañas masivas de información ni las intervenciones en medios de comunicación son efectivas contra los padres que rechazan vacunar a sus hijos.

Según un estudio de intervenciones exitosas publicado en Science Direct,  estos padres, en su mayoría, muestran desconfianza por la información que entregan las instituciones públicas y sospechan en alto rango de los conflictos de interés dentro de la industria farmacéutica, una preocupación que crece entre los mismos médicos con la creación de grupos como Médicos sin Marca.

¿Por dónde se informan estos padres desconfiados y activistas? De acuerdo al estudio de Science Direct, mayoritariamente por internet. Un rápido vistazo a los grupos y redes sociales de los antivacuna chilenos confirma esa tendencia de EE.UU. Con más de 6 mil visitas y decenas de comentarios, “niña chilena fue afectada por la vacuna papiloma humano desde el dia 17 de Agosto su vida cambio” es uno de los primeros resultados en Youtube para nuestro país.

El problema de estos sitios es que en su mayoría están manejados por personas que no tienen el conocimiento suficiente como para responder las legítimas dudas de los padres con un grado de certeza científica. Los virales, además, tienen el convincente argumento de la cercanía -una persona como tú está denunciando-, lo que es mucho más entendible para los usuarios del sistema de salud que un complejo paper médico.

Además de la poca fiabilidad de la información que publican sitios como, por ejemplo, el Guardián de la Salud -que se sustenta sobre todo de publicidad de suplementos “naturales”, medicina homeopática y promociones en centros de “medicina” alternativa- están los virales conspiracionistas, cuya base es la ecuación “Gobiernos + Grandes Farmacéuticas + Doctores controlando a la población y ganando dinero”, una desconfianza que la poca transparencia en la industria difícilmente ayuda a disipar.  

Otra estrategia fallida, según los estudios, es transformar a los grupos antivacuna en los grandes enemigos de la salud pública. En su mayoría son padres desinformados, temerosos y que no tienen muchos elementos para diferenciar información científica de virales, por lo que “atacarlos frontalmente los afirma en su posición”, explica la doctora polaca Marian Opilski en su revisión de experiencias exitosas.

Esto plantea una duda para la estrategia del Ministerio de Salud, que ha consistido principalmente en responder con sendos escritos legales a los recursos de protección, intentando que el proceso general no se detenga, mezclado con intervenciones públicas de la ministra.

Según las investigaciones, los mejores métodos son personalizados y apuntando a la emocionalidad de los padres, ya que se muestran sistemáticamente reacios a aceptar la evidencia científica por la desconfianza que tienen en las instituciones. Dos que destaca la doctora Opilski son los “panfletos conversados”, es decir, que los profesionales de la salud -sobre todo primaria- tengan el tiempo y la disposición para conversar sobre los beneficios y posibles riesgos de la vacunación con los padres, conteniendo su ansiedad y resolviendo sus dudas. Otro que demuestra ser efectivo son los testimonios de “pares”: familias que han vivido la enfermedad y abogan por la vacunación, o padres que cambiaron su posición al respecto.

Lo evidente, hasta el minuto, es que tratarlos de ignorantes no funciona.