Remezón ha causado en México la decisión política del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) de lanzar una candidata presidencial indígena de cara a las próximas elecciones de 2018.

“Que retiemble en sus centros la tierra” es el nombre del del comunicado del EZLN donde anuncian su salto definitivo a la institucionalidad tras su sorprendente aparición el 1 de enero de 1994, denunciando la firma del tratado de libre comercio entre México, Estados Unidos y Canadá. En el contexto post caída del muro de Berlín, la acción de los zapatistas es recordada como una de las primeras manifestaciones anti neoliberales del mundo, proveniente además desde el seno de los pueblos indígenas en México, usualmente excluidos de las políticas públicas.

Llegó el momento de atacar, de pasar a la ofensiva”, dicen en el comunicado, que recuerda y hace énfasis en las opresiones sufridas por pueblos indígenas en México. “Consultaremos en cada una de nuestras geografías, territorios y rumbos (…) para nombrar una mujer indígena, que contienda a nombre del Congreso Nacional Indígena (CNI) y el EZLN en el proceso electoral del año 2018 para la presidencia de este país”, agregan.

Así, el CNI realizará “una consulta en cada uno de nuestros pueblos para desmontar desde abajo el poder que arriba nos imponen y que nos ofrece un panorama de muerte, violencia, despojo y destrucción”.

“Ratificamos que nuestra lucha no es por el poder, no lo buscamos; sino que llamaremos a los pueblos originarios y a la sociedad civil a organizarnos para detener esta destrucción, fortalecernos en nuestras resistencias y rebeldías”, finaliza el EZLN.

Agrupados en Chiapas, los zapatistas son reconocidos por su organización en los “Caracoles”, formas autogestionadas de democracia directa y participativa.

El pasado fin de semana 500 delegados indígenas de todo el país se reunieron en San Cristóbal de las Casas en el V Encuentro Nacional, donde analizaron la coyuntura política del país y del mundo. Ahí fue donde se determinó entrar en la competencia contra “el mal gobierno”.

La respuesta de López Obrador

Inmediatas repercusiones generó la decisión de los zapatistas, sobretodo en Manuel López Obrador, dirigente del partido Morena y uno de los favoritos en las encuestas para las próximas presidenciales.

Morena es un partido de centro izquierda al margen de los clásicos PRI, PAN y PRD. Por eso, su alta adherencia en las encuestas tiene a muchos expectantes sobre cómo serán las próximas presidenciales.

“El pueblo nos está apoyando en Chiapas y en todo el país. La única esperanza es Morena, aunque no le guste a muchos”, dijo el dirigente sobre la irrupción de los zapatistas en la escena, a quienes criticó de abstenerse en pasadas elecciones y así garantizar el triunfo del PRI y de Enrique Peña Nieto.