Oriundo de la pobreza
soy un cantor de cantinas,
que no tiene más riqueza
que sus cantares y espinas.
(Juan Radrigán, Amores de Cantina)

El teatro en los ochenta
vio tu gloria y majestad,
pues de plena tempestad,
tu crítica se alimenta.
Fue la miseria harapienta
presentada con proeza.
En tus obras, la impureza,
era parte del estreno,
pues retrataste al chileno
oriundo de la pobreza.

Dramaturgo y decimista,
te acercaste al marginal,
en ciudad y en arrabal
del pobre fuiste un artista.
También un gran folclorista
con décimas nos fascinas,
comunicas, vaticinas,
y transportas a rincones
tarareando las canciones
“soy un cantor de cantinas”,

La pobreza marginal
dignificaste con creces,
y al indigente enriqueces
con tu crítica social.
En tu muerte y funeral
se recuerda tu agudeza
y de como tu terneza
protegió al empobrecido,
liberando al oprimido
que no tiene más riqueza

“De la fábrica heredé
las letras con que critico,
desde ellas es que fabrico
mi crítica con caché”
Al mas puro cartoné
retrataste las cantinas.
Con las décimas más finas
eternamente dirás:
“el pobre no tiene más
que sus cantares y espinas”.

“Visión porfiada y rabiosa”
los periodistas reseñan,
y en las escuelas enseñan
tu gran obra laboriosa.
En esta tarde lluviosa
tomo tu copla prestada
pa’ esta décima glosada,
la primera de mi vida,
que espero venga florida,
como tu prosa sagrada

Publicado originalmente en Decimulas decimeras