El año 2012, el profesor de educación física Andrés Dibán (25) comenzó a ser parte del entonces movimiento emergente Revolución Democrática. Acercándose a los vecinos de la comuna en la que vive hace ya doce años. Apenas empezó con su trabajo territorial, se enfrentó a un proceso que califica como dulce y agraz: la falta de interés y la desconfianza de la gente en la política tradicional han hecho que el camino sea duro, pero por otro lado les han permitido entrar como una bocanada de aire fresco a una comuna que lleva 12 años con el socialista Julio Palestro a la cabeza. “La gente siente que tiene que haber un cambio, en especial en las comunas en donde hay administraciones que llevan mucho rato en el poder, eso nos da un espacio como fuerzas emergentes para que podamos ser un recambio no solo generacional, sino también para hacer una política diferente”, plantea Dibán, a tan solo 48 horas antes de las elecciones municipales.

Durante la campaña, Andrés Dibán ha recibido el apoyo de distintos sectores, entre los que destacan los que denomina “descolgados” de los pactos de la Nueva Mayoría, refiriéndose especialmente a candidatos a concejales del Partido Comunista y la Democracia Cristiana. “Quiero dejar en claro que esos han sido apoyos voluntarios, sin ninguna negociación o compromiso de por medio”, explica Dibán, contando que ese trabajo está enfocado específicamente a las lógicas locales, mostrando acuerdos en cuanto a la construcción de un programa elaborado de forma colectiva, y que no tendría repercusiones en la política nacional de Revolución Democrática, que se transformó en partido en junio de este año. “Fue mientras juntábamos firmas cuando nos dimos cuenta que, pese a la lejanía que podía presentar la gente ante la política, sí tenían interés grande por generar cambios en la comuna”, relata el candidato, que el año 2011 fue parte de las movilizaciones estudiantiles como dirigente de la UMCE.

¿A qué crees que responder que los resultados de las últimas encuestas arrojen que tienes un 37%, versus el 34% de preferencias que tienen Julio Palestro?

Responde al agotamiento generalizado frente a los partidos tradicionales y las gestiones que llevan mucho tiempo. Acá la gente ve al alcalde Palestro como alguien que tiene que dejar su puesto de poder y darle paso a nuevas generaciones. Otro factor que nos tiene en ese lugar es que hemos hecho lo que la gente demanda, que es estar en la calle, cara a cara con los vecinos, conversando. Hemos sido muy sinceros en la campaña, por ejemplo frente a demandas como que se repararen todas las veredas de la comuna, decimos con claridad que eso es imposible, que quizás en veinte años uno se puede acercar a la mitad de esas metas. Pero lo más importante es estar en los sectores que la municipalidad ha abandonado. Ese compromiso los vecinos lo valoran, por eso nos encontramos en los primeros puestos de las encuestas. Incluso antes de ser un partido político institucional, antes de pensar en elecciones, ya trabajábamos de forma permanente en terreno, en ferias, juntas de vecino. Hicimos charlas sobre la defensa de la educación pública o la nueva constitución. Siempre hemos apelado al trabajo colectivo para que mejoren las cosas.

¿Con ese trabajo cómo se han acercado a los jóvenes? Porque en San Miguel hay un 65% de abstención, y corresponde mayoritariamente a ese grupo, y no sé si ellos están en ferias o juntas de vecinos.

Primero nos acercamos a través de centros de estudiantes y de la Federación de la Universidad de Valparaíso, que en su momento nos prestó harto apoyo. Pero efectivamente ese 65% de gente que no participa es un porcentaje muy alto de gente joven. Tampoco se llega así, entonces nosotros finalmente lo que hicimos fue empezar a ponernos fuera del Metro, a acercarnos a otras instancias de diálogo, convocando en plazas. Por ahí empezamos a tener más contacto con la gente joven de la comuna, que habitualmente no participa en política. Ese grupo fue el que notamos más cercano cuando comenzamos a juntar firmas.

jornada-voluntarios-21-agosto

¿Cuál es tu evaluación que ha tenido durante casi 12 años Palestro?

El último periodo fue derechamente malo, deficiente. Ganó con casi el 60% de los votos, pero es un programa que en la última cuenta pública se mostró que cumplió un 28%, que es muy bajo. Su gestión en un inicio fue buena, porque cuando llegó al municipio estaba casi quebrado, entonces lo que hizo fue reflotar y estabilizar las arcas municipales. Pero de ahí en más ha sido de mantener una política pública alejada de la gente común y corriente, dejando muy de lado los sectores periféricos de la comuna, que tienen pésimo pavimento, no cuentan con iluminación adecuada, hay servicios sanitarios que no llegan. Una parte de San Miguel no tiene alcantarillado, es una pobreza oculta.

Las dos caras de San Miguel

Aunque no se note tanto, San Miguel es una comuna de contrastes. Mientras existen sectores periféricos con el pavimiento en mal estado o incluso con carencias sanitarias, como falta de alcantarillados, otro lado crece imparable frente a un boom inmobiliario.”Es lamentable, uno transita por Gran Avenida y ve cinco estaciones de Metro, rodeadas de terrenos con una alta plusvalía. La comuna no está mal, pero no hay que ignorar la desigualdad. Existen al menos dos San Miguel. Uno es Gran Avenida, pero para un lado de la Panamericana y para el otro lado Santa Rosa, que son sectores muy abandonados por la política del municipio”, cuenta Dibán.

Para abordar esas contradicciones, se han acercado prioritariamente a sectores como Colón América, Hermanos Carrera, Nueva Atacama. Primero fomentando la articulación y luego convocando a la elaboración colectiva de un programa de más de 30 páginas.

Al momento de esta entrevista, Andrés se encuentra en el sexto piso de un edificio en la comuna. Cuenta que por la ventana no solo ve construcciones, sino que también varias grúas, que demuestran un hecho que lo inquieta: en San Miguel hay al menos cien proyectos inmobiliarios sin regulación de altura pendientes, cuenta Dibán. “Es una cuestión brutal”, cuenta al explicar que se trata de una comuna pequeña, de cinco kilómetros de largo y 2,2 de ancho, que se puede recorrer rápidamente. Sin embargo, cuenta que la proyección de habitantes de la zona, según expertos urbanistas, se acerca a los 140 mil habitantes. Este aumento se traduce en la amenaza de la sobrepoblación, que trae consigo desde el aumento de la delincuencia hasta la saturación vial. Lo grafica explicando que antes del boom inmobiliario una calle podía albergar 10 casas, ahora tiene cinco edificios y muchos más habitantes. Para eso, pretende congelar todos los permisos de construcción, para garantizar que al menos en los próximos cuatro años no habrán edificios nuevos.

En otra entrevista catalogabas como cruel lo que interpretas como una cooptación hacia las organizaciones sociales que hoy funcionan en la comuna, en donde la actual administración genera una especie de deuda con favores, que les garantizan ese apoyo. ¿Han intentado entrar en esas organizaciones, vincularse con ellos?

Nosotros nos hemos vinculado minoritariamente con esos grupos, porque efectivamente son espacios que están brutalmente cooptados por la gente del comando de Julio Palestro. Las juntas de vecinos, los centros de adulto mayor y algunos centros deportivos son los que tienen una relación casi clientelar con ellos. Les ofrecen postulación a proyectos, regalos a fin de año, canastas familiares, sedes de reunión y a cambio les piden que como organzaciones del mundo civil llamen a votar por el alcalde en ejercicio. Ese una organización clientelar que funciona casi con subsidios, pero también con amenazas. Nosotros hemos visto como en esta última campaña, en donde nos han visto como una competencia seria, donde les podemos ganar, ¡y les vamos a ganar!, amenazan a su gente, les dicen que si no votan por Palestro van a perder su sede.  Nosotros condemamos esas prácticas abiertamente, que atentan contra la democracia. Han hecho cosas como decirle a abuelitas que no pueden votar porque están muy viejitas. También hay sectores donde derechamente no nos han dejado entrar, ha sido muy hostil.