“Este psicópata estaba plenamente en el uso de sus facultades”, señaló el ministro de de Seguridad de Mendoza, Gianni Venier.

Daniel Salazar, que oficia como profesor de artes marciales, se encontraba la mañana de este domingo en una tranquila residencia en el barrio de Godoy Cruz, en la occidental ciudad de Mendoza, junto a su ex pareja, la hermana de ésta y la abuela de ambas, además de una pequeña bebé de siete meses.

El autor de los femicidios “ya está detenido”, esgrimió el jefe de policía local Roberto Muñoz, ante la insistencia de los periodistas en el lugar. El sujeto logró ser apresado poco después en las inmediaciones del hospital local.

Gianni Venier precisó que Salazar, luego de cometer los asesinatos, dejó el gas de la casa abierto y una vela encendida con la intención de causar una explosión.

El hombre de 30 años había mantenido una relación sentimental con una de las víctimas, también de su edad. Las otras dos mujeres tenían 45 y 80 años, respectivamente. La última mujer, abuela de ambas hermanas, se encontraba “en cama”, según informó el ministro. Además, el funcionario contó que el asesino “intentó herir de muerte a la bebé”, cuyo estado de salud “es gravísimo”. La pequeña fue atacada con un arma blanca “y también presuntamente (con un arma) de fuego, porque tiene heridas compatibles con perdigones”, explicó Venier.

Un niño de 11 años, familiar de las víctimas y testigo de los asesinatos, logró avisar a un pariente de los hechos. Luego, se escondió en el maletero de un auto, según recoge Agence France-Press.

Este triple femicidio -que se puede convertir en cuádruple, si es que muere la bebé- ha conmocionado a toda Argentina, mismo país que hace apenas tres días se había manifestado en sus principales ciudades contra la violencia de género en la marcha #NiUnaMenos, la cual tuvo una inédita huelga nacional de mujeres y se replicó en varios países de América Latina.