Este domingo sólo votó el 35% del padrón electoral marcando una histórica cifra de abstención en las elecciones municipales.

La gran mayoría de los partidos políticos tradicionales perdieron una importante suma de votos y la derecha, debido a este fenómeno según algunos, se quedó con comunas emblemáticas como Providencia, Santiago y Ñuñoa.

En ese -dantesco- escenario, varios personajes han deslizado que una buena opción sería volver al voto obligatorio, cambiado el año 2012 por la inscripción automática y el voto voluntario.

Sin embargo, no todos concuerdan con esta idea, que en el fondo, obligaría a los chilenos a sufragar viendo que no quieren hacerlo. Uno de ellos es Gabriel Boric, el diputado autonomista que escribió en su Twitter un claro mensaje a quienes plantean esta posibilidad.

“Estoy totalmente en contra de volver a voto obligatorio ahora. Recuperemos prestigio y honestidad de la política primero y después conversamos“, indicó.

A pesar de lo que precedió las elecciones poco se ha hablado del desastre del Servel que terminó con cambio de gabinete y casi medio millón de personas cambiadas de domicilio electoral arbitrariamente o los diversos escándalos de corrupción al interior del gobierno, el Congreso y las municipalidades.