Nicolás Maturana, mediocampista de la Universidad de Chile, vivió desde los 13 años en el centro del Sename “Aldea Mis Amigos”. De vez en cuando visita el hogar donde vivió para darles un momento de alegría a los pequeños.

Pero, como era de esperar, su visión de la institución es crítica. “Lo diré con mis palabras aunque suene vulgar: el Sename es una basura. Del 100% de dinero que se entrega, un 1% llega a los hogares“.

“Siento que los políticos deberían ayudar pero de verdad. De repente veo a Camila (Vallejo) llorando por todos los niños de Chile en el Congreso, pero nunca ha ido a visitar un hogar de menores“, agregó el jugador.

“Todos se llenan la boca, pero que nunca en su vida pisaron un centro del Sename, incluida la directora que no va a ver las reales necesidades de los pequeños”, dijo en entrevista con un programa del Canal del Fútbol.