A diferencia de lo logrado por Luis Mella (DC) en Quillota, Sadi Melo (PS) en El Bosque, Johnny Carrasco (PS) en Pudahuel y Sixto García (RN) en Camiña, el DC Sergio Puyol perdió este domingo en Macul la posibilidad de seguir perteneciendo al selecto grupo de los “alcaldes vitalicios”, como se le llama a quienes han encabezado sus respectivos municipios desde 1992 -o, en el caso de Melo, desde 1991-.

El duelo, que terminó por definir el destino del municipio de Macul, fue entre el ahora ex alcalde y uno que ya había participado en las municipales de 2012: el ingeniero civil de 37 años, Gonzalo Montoya.

Pero las diferencias con respecto a las votaciones pasadas fueron notorias. Si en 2012 Gonzalo Montoya -en ese entonces como candidato del PRO- había conseguido un 16,3% de los votos, este domingo -como independiente- consiguió el 48,5%. Efecto inverso se dio en el caso de Puyol, que en 2012 obtuvo 42,69% de los votos y ahora en 2016 tuvo un 33,3%.

El concejal del PS Iván Gajardo afirma a El Desconcierto que la votación fue más una manifestación en contra al alcalde Puyol, a quien él mismo apoyó, que una a favor de Montoya. “Si en la papeleta hubiese aparecido un ‘No más Puyol’, esa opción hubiese ganado igual”, asegura. La prueba más clara de que fue un voto en contra de Puyol más que un voto por tendencias políticas, asegura, es que a pesar de la derrota del alcalde DC, ese partido tuvo la primera mayoría en concejales.

Montoya tiene claridad de ese fenómeno, y por eso señaló en entrevista con CNN: “Lo primero es encantar a esa gente que votó por nosotros por decir ‘bueno, es lo menos malo'”. El alcalde electo de Macul asegura haber hecho una campaña que se caracterizó por ser alegre, al igual que su slogan “Macul te quiero feliz”. Sobre esta elección histórica, habló con El Desconcierto.

¿Cómo fue al principio plantearse el desafío de ganarle a una persona que llevaba 24 años en el municipio?

-Nosotros después de la experiencia en 2012 seguimos trabajando con la comunidad, con las distintas organizaciones sociales, a través de redes sociales, levantando un programa participativo. Eso nos llevó a enfrentar de una manera muy empoderada la elección municipal. Juntamos ante notario más del doble de las firmas que exige la ley y desde ahí empezamos a notar que había voluntad de cambio en la comuna y que íbamos por buen camino.

¿En ese momento te diste cuenta de que existían opciones de lograr esto?

-Nosotros pensamos que el margen iba a ser mucho más estrecho. Había mucha incertidumbre. Pero sentíamos en el territorio que había una necesidad de cambio, que una gran mayoría quería un cambio de alcalde.

¿Cómo comparas esta experiencia a 2012?

-Fue una experiencia muy diferente, ya que ahora recibimos mucho más apoyo del electorado joven, que se levantó a votar y participó del proceso. Algo que en 2012 no ocurrió tanto. Sin duda ha sido una experiencia muy dura, desde el punto de vista la competencia. No fue una campaña limpia, pero nosotros hicimos una campaña de propuestas que buscaba convencer al electorado indeciso.

¿Cómo fue la campaña del terror de la contraparte?

-Que íbamos a terminar con los beneficios sociales, que a los adultos mayores les íbamos a quitar sus paseos, también recibimos ataques de que no teníamos las competencias, las capacidades, el apoyo. En algunos lados decían que éramos el demonio. Fue un ataque significativo, pero los vecinos hicieron vista gorda y esto terminó por activar a la gente que estaba descontenta.

(Ver desmentidos de Montoya a las acusaciones que se le hicieron en campaña).

Luego de la derrota, las palabras de Sergio Puyol fueron lapidarias con su coalición. “Lo que pasó, todos los sabemos, es que la Nueva Mayoría no estuvo con la candidatura mía, eso está claro”, dijo a Cooperativa, y luego agregó: “Son las cosas de la política, (aunque) no son las buenas cosas de la política, porque nadie, entonces, puede tener confianza en una política de alianzas que no se cumplen”.

¿Qué te parecieron estas declaraciones de Sergio Puyol?

-Los análisis los tendrá que hacer él, pero en lo que a mí me compete yo creo que cometió errores en relación a no haber hecho una primaria, errores que determinaron que él no fuera electo. Nuestro trabajo fue limpio y transparente.

Ahora, efectivamente tu candidatura tuvo apoyo de bastante gente de la Nueva Mayoría.

-Recibimos apoyos transversales de candidatos y candidatas a concejales que, al igual que la mayoría de los vecinos, veían que esta gestión municipal estaba agotada, que no había espacios de participación ciudadana. Recibimos sin duda apoyos transversales para un proyecto político, más allá de la situación de independencia en que yo me encuentro, pero sin duda vamos a gobernar con todos y con todas.

¿Qué te decía esta gente de la Nueva Mayoría?

-Más que lo que me decían es que se sentían escuchados y querían colaborar con el cambio en la comuna,  ya que ellos mismos veían que era necesario generar en la comuna después de 24 años. También tuvimos apoyo del PRO, del Partido Ecologista Verde, fuera de la Nueva Mayoría. Pero más que los apoyos institucionales, fue fundamental el apoyo de los candidatos a concejales que se la jugaron por un cambio.

¿Cuáles eran las principales falencias que tenía a tu juicio la gestión de Sergio Puyol?

-A mi juicio limitó por completo la participación ciudadana de los vecinos. Hubo muchos vicios después de tantos años, por lo que se sintió la necesidad de volver a ser escuchados. Eso terminó por gatillar un descontento masivo en la comuna que se volcó en las urnas y nos dio el triunfo.

¿Cuáles van a ser tus prioridades?

-Son cuatro o cinco lineamientos muy importantes, que el eje central va a ser siempre la participación ciudadana, creemos que es importante pasar de una política representativa del alcalde anterior a una participativa, de abrir el municipio. En materia de cultura no tenemos infraestructura cultural, casa de la cultura, no tenemos teatro. Impulsar una corporación del deporte, que permita barajar recursos para incentivar las distintas disciplinas entre los vecinos. También es importante tener un municipio sustentable y pro animalista, que tenga un crecimiento en materia de lo que es el plan regulador que también hay que modificarlo y trabajarlo de manera participativa. Y bueno, un alcalde en terreno, que es lo más importante y lo que la gente exige.