El triunfo de Catherine Barriga en Maipú sigue siendo uno de los temas de la semana. La aplastante victoría obtenida en las municipales (un 36,15% de los sufragios fueron para ella, dejando atrás al ex jefe comunal y su principal compentencia, Christian Vittori) generó una oleada de reacciones tanto por su pasado como bailarina en Mekano como por su visión del rol de la mujer en la sociedad.

Por ello, La Tercera realizó un artículo titulado “Cathy Barriga, según las mujeres”, donde 8 analistas -periodistas, políticas, escritoras, etc.- analizan la figura de la nueva edil de una de las comunas más populosas de Santiago.

Soledad Acevedo, psicóloga y vocera del movimiento #NiUnaMenos, dijo sobre Barriga que ella “transmite un mensaje de que las mujeres tienen que estar en el espacio doméstico, servir a otros, y que si no están se desarma el hogar. No es que queramos que dejen de existir las Cathy Barriga, queremos que sus discursos dejen de ser imposiciones y obligatoriedades hacia las mujeres”.

Por otro lado, la escritora María José Viera-Gallo opinó que “no me gusta de estos modelos de mujeres públicas es que las levantan desde el machismo. Y sus discursos están basados en el de Pilar Sordo. En Italia, ponle, estaba la Cicciolina, estrella porno y súper feminista, jugándosela por las prostitutas, por sus derechos”.

Pero quizás la más dura fue la comediante Jani Dueñas, quien ya se había referido a la ex Robotina en una entrevista en el programa Mentiras Verdaderas, donde explicó por qué no simpatizar con la ex Mekano no es una muestra de machismo.

En esta ocasión, Dueñas profundizó en su argumento. Y lo hizo así:

“Mi crítica hacia Cathy Barriga no es por su pasado de bailarina, de figura televisiva o su color de vestimenta. Todos tenemos derecho a cambiar de opinión y enfilar nuestra vida para donde queramos. No comparto que por su pasado no pueda ser ahora alcaldesa. Sin embargo, mi problema es que me digan que hay que defenderla sólo por ser mujer. Yo no soy feminista porque defiendo a las mujeres por ser mujeres, sino porque quiero igualdad de derechos y ella con su discurso no ayuda a eso. Cuando dice ‘NiUnaMenos’ me da un poquito de escozor en el alma, porque sé a qué sector está ligada y, aunque se declare independiente, pertenece a un partido con ideales que no defienden a las mujeres, sino que niegan sus derechos. Además de su postura política, su discurso sublima el rol de madre y además con su taller de princesas sublima y perpetúa a las niñas en el rol tradicional que el patriarcado ha impuesto y no en la diversidad de roles. Uno esperaría que una persona en el cargo de alcaldesa tuviera una visión más amplia”.