Un 28 de octubre de 1988, Cecilia Magni, la Comandante Tamara, fue brutalmente asesinada por la dictadura militar junto a su compañero Raúl Pellegrin, el Comandante José Miguel.

Magni llegó a ser la única mujer el alcanzar el grado de comandante en el Frente Patriótico Manuel Rodríguez. Tuvo un rol fundamental en quizás operación más compleja que realizó la organización: la Operación Siglo XX, que buscaba terminar con la vida del general Augusto Pinochet.

Tras el fallido operativo contra el dictador, “Tamara” -seudónimo que tomó en honor a Tamara Bunke, guerrillera que luchó junto al Che Guevara en Bolivia- se adhirió al Frente Autónomo y la estrategia de la guerra patriótica nacional.

Llegó junto Pellegrin un 21 de octubre al poblado de Los Queñes, para encabezar la toma del lugar y un asalto al retén de Carabineros. Lo que se conoce después es que ambos comandantes aparecieron muertos con claras señales de torturas cerca del río Tinguiririca. Era el 28 de octubre de 1988.

Recién en 2014 la Corte Suprema admitió que hubo torturas en la muerte de ambos, aunque absolvió a los principales acusados. “Dejaron a los asesinos libres. El juicio se fue por el lado de la autopsia y no por el de todo el operativo que hubo detrás. Le quitaron el peso político”, dijo a El Desconcierto Carla Pellegrin, hermana de Raúl.

Una de las pocas apariciones públicas la dio un año antes de su muerte, en una entrevista con la revista Hoy titulada “Una mujer llamada Tamara”.

“Yo soy jefe y se me subordinan hombres. He estado a cargo de tropas, masculinas por supuesto. Nunca he tenido problemas. Te aseguro que mis subordinados difícilmente ven en mí a una mujer. Una vez me vieron con las armas encima. Me vieron con granadas, con revolver. Y ésa fue la única vez que me han dicho “qué linda estás”, dice en la entrevista.