Alejandro Goic, destacado actor nacional, contó su historia personal relacionada al exilio durante la dictadura cívico-militar.

 

El hombre de las tablas -y del cine, por cierto- se preguntó si “¿sirve para la salud de nuestra comunidad, que analicemos estos temas? Yo creo que sí sirve y se da en todos los ámbitos, esto rebota tanto en términos personales, de las familias donde las heridas emocionales están vigentes”.

Yo tengo una hija que nació en el exilio y que es sueca. Fueron son cientos miles de familias que fueron divididas para siempre. Se toma un poquito liviano es tema, o sea, mis nietos son suecos y serán suecos y nunca más verán a esta ala de la familia que está acá”.

El actor que encarnó a un cura delincuente en El Club de Pablo Larraín ahondó en la dura situación que le tocó vivir.

“Tú comprenderás que las diferencias de orden cultural… partiendo por el lenguaje que es la patria. De hecho, cuando le pregunté a mi ex mujer si quería volver a Chile ella me dijo que no tenía ningún problema pero que hablara con mi hija que tenía 12 años. Y le dije, mira mi amor que te parecería volver acá, está el papá, está el abuelo, los tíos, los primos. Fue lapidaria: no papá. ¿Por qué? le dije y me respondió: ‘porque yo no soy yo en español, yo soy yo en sueco. En sueco yo soy divertida, en español yo no soy divertida. O sea, dijo la patria es el dominio del lenguaje”, reveló el actor.

Para el actor, revisar estos temas tiene mucho sentido. Cabe destacar que Goic fue uno de los creadores de las primeras temporadas de los 80 y encarnó a un torturador en la película “Carne de Perro” de Fernando Guzzoni.

Goic, considera que volver a estos temas, analizarlos y revisarlos “vale la pena porque las cosas no cerradas, negociadas a medias, desde el punto de vista psicológico, existencial o político, terminan por podrirse. Esas aguas estancadas, como en el campo, se pudren en dos días, en tres días. Creo que lo que está pasando en términos políticos es eso. no se conversaron los problemas abiertamente y se hicieron negocios que aparentemente nos dieron un período de paz social pero que no resolvieron. Y la impunidad del poder en todo sentido termina por podrirse. es muy importante seguir conversando sobre estos temas”, concluyó el actor.