El 14 de octubre pasado la presa mapuche Lorenza Cayuhan (30) dio luz a su primera hija, Sayén, engrillada de pies y acompañada de un gendarme. El hecho, que contraviene los protocolos médicos para personas privadas de libertad y toda idea de parto respetado, así como el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, la Convención Americana sobre Derechos Humanos y las Convenciones contra la Tortura de la OEA, fue denunciado por la familia de Lorenza cuando la visitaron en el Sanatorio Alemán de Concepción. Una misión conformada por el Colegio Médico, la Defensoría Penal Pública y el Instituto de Derechos Humanos acreditó los hechos y Gendarmería debió responder ante un recurso de protección interpuesto a favor de la joven madre por el hecho.

Además, la Corte de Apelaciones de Concepción restituyó el derecho de la madre de permanecer con su hija durante al menos tres meses luego de un recurso interpuesto por el senador Alejandro Navarro, impidiendo así los planes de Gendermería, que pretendían apartar a Sayén de su madre una vez esta volviera a la cárcel.

Lorenza Cayuhan se encuentra cumpliendo condena de 5 años y un día por el delito de robo con intimidación en un proceso que califican como irregular, ya que de acuerdo a su defensa las pruebas fueron obtenidas mediante un testigo anónimo al cual no tuvieron acceso, cuestión que fue ratificada por la Corte Suprema. Esta tarde The Clinic online publicó una carta firmada por Lorenza:

“Yo, Lorenza Cayuhan declaro que, independiente de lo que diga Gendarmería, me siento vulnerada en mi derecho como mujer, no solamente con lo último que me hicieron, sino desde el mismo momento que me detuvieron. Solo por el hecho de ser mapuche, se me vulneró el derecho a defensa a mí y a mis hermanos. Y digo a todas las mujeres que defienden nuestro género que me siento discriminada también por ellas, porque pueden hablar de todas, menos de mí. Deseo que ninguna otra mujer pase por lo que yo pasé. Y para todas las mujeres violentadas por este estado racista, exijo JUSTICIA”.