El 6 de marzo de 2015 se supo de la detención de Edgardo Silva Stambuk, ingeniero y empresario dedicado a la venta de equipos de audio de alta tecnología. En junio de ese año, un capítulo de Contacto reveló que los delitos de Silva Stambuk se extendían hasta hace tres décadas atrás, cuando sobrevivientes de sus abusos testificaron con nombres falsos para proteger su identidad en el reportaje. Un adulto que se identificó como Francisco relató que hace 20 años la mayoría de las víctimas de Silva Stambuk eran hijos de familias del barrio alto. “Nos llevaba a distintos lugares: a su casa, a tomar helado, pero casi siempre al Club Manquehue. Ese era su cuartel general”, reveló, añadiendo que una vez finalizada la visita al Club Manquehue los llevaba a su departamento. “Llegamos a estar hasta 8 niños ahí. Al principio nos mostraba películas pornográficas y nos masturbaba y tocaba. También nos llevaba al baño de a uno. Nunca denunciamos a la justicia, eran otros tiempos”, contó.

El mismo testigo fue quien alertó a Canal 13 y Contacto cuando se encontró con su agresor en la calle y vio que llevaba niños en un auto. Desde el año 2014 la Fiscalía Oriente investigó delitos de abusos sexuales a menores de Silva Stambuk a niños y niñas de Cerro 18, la población ubicada junto a La Dehesa. Uno de sus trabajadores lo denunció por abusar de dos de sus hijas. “Siempre estuvieron bajo mi mirada, pero el aprovechó un instante y las llevó al baño, tratando de abusar de ellas”, relató en Contacto el padre de las menores afectados.

Fue ese mismo trabajador quien, en un descuido de Silva Stambuk, descubrió los reiterados abusos. La relación de confianza era tal que el empresario le entregó su celular y, casualmente, observó las imágenes que tenía almacenadas. “Niños de no más de 10 años desnudos, masturbándose, amordazados, este tipo grabándolos”, relató en Contacto el ex empleado del abusador.

La pareja conformada por Marlis Wentzel y Adolfo Himmer revelaron que, cuando vivían en Alemania en los ’80, Silva Stambuk fue detenido en Munich, expulsado y declarado persona non grata en ese país, además de haber sido denunciado en Interpol. Los hechos ocurrieron luego de que funcionarios de un local de revelado fotográfico lo denunciaran al observar que tenía pornografía infantil. Según Wentzel y Himmer, avisaron a los directivos del Club Manquehue en el momento, y “no hicieron nada”, acusó Marlis a Contacto, quien también relató que Silva Stambuk la amenazó a ella y a sus hijos.

Imagen: Contacto

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Según consta en el video, el Club Manquehue recibió al menos dos alertas de socios que avisaron en 2014 que el agresor fotografiaba menores en la piscina. Además, existen denuncias en su contra el 2007 en Las Condes, el 2011 en la localidad de La Ligua y el 2014 en la ciudad de Los Andes y, nuevamente, en Lo Barnechea. Una de ellas es de su ex pareja, a cuya hija de 13 años abusó por meses. “El me decía que me amaba, aprovechaba el momento en que me traía de vuelta del colegio para tocarme”, relató la joven, hoy mayor de edad. “Lo que llevo esperando hace 8 meses es que él no le haga eso a ni un niño más”, ya que el caso fue sobreseído y archivado en ese momento.

Pese a que en junio de 2015 el Fiscal Francisco Lanas declaró que esperaban una condena ejemplar de más de 15 años y que en abril de este año, en el juicio, el Ministerio Público pidió 15 años por los delitos de abuso contra menores y 12 años por producción y almacenamiento de material pornográfico infantil. El viernes pasado Silva Stambuk fue condenado a 10 años y un día de presidio efectivo. Además, estará sometido a vigilancia durante los 10 años siguientes al cumplimiento de la pena principal y será incluido en el registro nacional de ADN de condenados. Los casos considerados para la condena fueron los ocurridos en Maitencillo, Las Condes, Vitacura y el Club Manquehue.

Casos como el denunciante en Contacto, “Francisco”, no pudieron ser considerados. Esto, ya que actualmente en la legislación chilena los delitos de abuso sexual infantil prescriben 10 años después de cumplida la mayoría de edad de las víctimas. Actualmente la campaña #AbusoSexualImprescriptible busca reactivar el proyecto de ley de imprescriptibilidad de los delitos sexuales contra menores, presentado el 2010 y actualmente en manos de la Comisión de Constitución de la Cámara de Diputados.