La literatura y el arte en general, ha abordado en múltiples oportunidades los problemas que podría provocar en el futuro una tecnología desatada.

Así lo hizo Stanley Kubrick, por ejemplo, en 2001: Odisea al Espacio, con Hal 9000 (en la foto), un computador ultra inteligente con macabros planes.

Muchas veces visto como la paranoia o la “conspiracionitis” de algunos pocos, parece que este temor no excluye a los expertos más reputados en el área tecnológica.

Así es como el co-fundador de Apple Steve Wozniak, comentó uno de sus grandes incertidumbres en una charla magistral en Montevideo.

“La tecnología no tiene límites. Siéntese y escriba 100 ideas. Nunca faltarán cosas para hacer. No importa en dónde esté en el mundo”, aseguró.

“Lo que sueñes tal vez no sea posible hoy. Pero tienes que intentarlo”, agregó.

Para luego confesar: “¿Serán tan inteligentes (las computadoras) como para que las empresas hagan más dinero con una máquina dirigiendo que con un humano? Es el mayor temor que tenemos“, dijo el experto planteando el apocalíptico escenario.